Sale a la luz pública la versión contraria a la de Stefany Hernández

El pasado 12 de marzo, la medallista olímpica Stefany Hernández se convirtió en tendencia y no precisamente por algún logro deportivo, en esta oportunidad por denunciar «agresión» por parte del personal de seguridad de Narciso Bar Club, local que trabajaba en sociedad con el reconocido restaurante Anónimo, ubicado en Las Mercedes, Caracas.

Según el relato expuesto por la embajadora deportiva de Venezuela, habría recibido discriminación por su orientación sexual y expresión de género.

“Me costó caro no llevar minivestido, no alisarme el cabello, ni llevar tacones rojos. Pero esta soy yo, nunca seré un disfraz, soy leal a mi verdad. Las mujeres somos unas campeonas, no importa cuánto caigamos, siempre seguiremos levantándonos”, escribió junto a una foto en la que aparece con una vía médica.

En tan solo minutos, la medallista recibió receptividad por parte de los internautas y al poco tiempo se hizo saber que Robert Alejandro Ordoñez, funcionario de la Dirección de Contra Inteligencia Militar, estaría detenido por agresión a Hernández.

No obstante, la parte contraria a la historia de Stefany Hernández tomó turno en las plataformas digitales

Distintos usuarios se pronunciaron, asegurando que ellos también asistieron al local nocturno la noche del sábado 12 de marzo y que Hernández sí tuvo la oportunidad de entrar y disfrutar de las instalaciones (un material audiovisual lo comprobaría), Sin embargo “su mala bebida y grupo de amigos, se encargaron de arruinarle la noche a otros tantos”.

Otra cámara de seguridad que apunta a la entrada del local, evidenció la discusión entre ambas partes, y Hernández quedó expuesta como “la primera en dar el golpe”, después de haber salido de la discoteca sin ningún problema.

“Por ser figura todo lo creen”; “Por qué no cuenta que ella y sus amigos arruinaron la noche de otros tirando hielos y brincando por todo el local”; “la sacaron con amabilidad y por su locura y arrebato se devolvió como un toro”; “alteraban el bienestar de los presentes, fueron varias las advertencias y no modificaron su comportamiento”; son solo algunos de los comentarios que aseguran Hernández tampoco tuvo la mejor de las composturas.

Sumado a esto, ambos locales (Narciso Bar Club y Anónimo) se pronunciaron a través de las redes con un comunicado. Narciso extendió sus «más sinceras disculpas. A través de este escrito queremos aclarar que los hechos de agresión y discriminación denunciados en las últimas horas en las redes sociales ya están siendo atendidas por las autoridades competentes».

Por su parte, Anónimo se desligó de la experiencia, dejando caer la absoluta culpa al equipo de Narciso Bar Club; asegurando que prestarían todo el apoyo necesario para la investigación de los hechos ocurridos.

Asimismo, empleados del bar, salieron en su defensa, indicando que se quedaron desempleados «por culpa de una tipa que se emborrachó».

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