Nutrición oncológica: el aliado estratégico más allá de los mitos

Nutrición Oncológica

¿Curan los alimentos o alimentan el cáncer? La ciencia médica prioriza el rigor técnico sobre los dogmas populares, para fortalecer al organismo y optimizar la respuesta terapéutica durante el abordaje de patologías tumorales

 

En el tratamiento de las enfermedades oncológicas, la alimentación no es un factor secundario; representa un soporte determinante en la tolerancia a las terapias y la velocidad de recuperación. Para la Sociedad Anticancerosa de Venezuela (SAV), la evaluación nutricional personalizada marca la diferencia entre un cuerpo debilitado y uno capaz de enfrentar las exigencias del protocolo médico. Dado que cada paciente posee un perfil metabólico único, las pautas genéricas o los consejos de terceros resultan insuficientes y, en ocasiones, peligrosas.

Desmitificando las “dietas milagro”

En Venezuela, es común la circulación de tendencias que prometen curas sin sustento científico. Creencias como la exclusión total del azúcar o la eliminación radical de las carnes rojas suelen generar confusión y ansiedad en el entorno familiar.

Sin embargo, no existen alimentos que por sí solos “sanen” o “alimenten” las células malignas de forma aislada. Restringir grupos alimenticios sin supervisión basándose en rumores puede derivar en una pérdida severa de masa muscular (sarcopenia), lo que debilita el sistema inmunitario y retrasa los ciclos de tratamiento. En todo caso, una dieta balanceada es la verdadera clave.

El rigor del especialista frente a la desinformación

La licenciada Ana Sojo, nutricionista de la Clínica de Prevención SAV, enfatiza que la intervención profesional es crucial para desmantelar estas “fake news” nutricionales. “La evaluación debe realizarse desde el momento del diagnóstico. No podemos basarnos en recomendaciones generales, porque cada persona tiene requerimientos calóricos y proteicos distintos, dependiendo de su tipo de tumor y el tratamiento que recibe”, afirma la especialista.

Evidencia científica para proteger la vida

Para Sojo, el objetivo del nutricionista oncológico es establecer un plan basado estrictamente en hallazgos médicos, asegurando que el paciente reciba los nutrientes necesarios para luchar contra la afección sin deficiencias que comprometan la calidad de vida. El propósito fundamental es evitar la desnutrición, la cual afecta negativamente la respuesta inmunitaria.

“Nuestro trabajo es guiar al paciente para que su alimentación sea su mejor medicina, desmintiendo rumores que carecen de base lógica y científica”, añade la experta.

Beneficios de la guía profesional

La intervención de la institución busca que la nutrición sea un aliado estratégico y no una fuente de estrés adicional. El acompañamiento de un experto asegura que:

  • Se preserve la masa muscular para resistir mejor la quimioterapia o radioterapia.
  • Se fortalezca la respuesta inmunitaria, evitando cuadros de debilidad extrema.
  • Se tomen decisiones fundamentadas con base lógica, descartando dogmas que carecen de validación o rigor técnico.
  • Se reciba el aporte exacto que el cuerpo requiere para luchar, evitando deficiencias que causen retrasos en los ciclos de tratamiento médico.

De manera que, la nutrición personalizada es una necesidad médica para mejorar la calidad de vida y el pronóstico del paciente oncológico.

Para obtener información de interés sobre prevención y tratamiento de enfermedades oncológicas se puede visitar la página web de la Sociedad Anticancerosa de Venezuela (SAV): www.sociedadanticancerosa.org/ o seguirlos en las cuentas de redes sociales: Instagram como @sociedadanticancerosavzla, X como @SAnticancerosa y en Facebook como Sociedad Anticancerosa de Venezuela-SAV.

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