Nelson Bocaranda: Runrunes del 17.04.2020

Nelson Bocaranda

ALTO – ¿GEORGE W. BUSH PREMONITORI0?

 ¿GEORGE W. BUSH PREMONITORI0?

Fue en 2005 cuando pensó en lo que hoy vive el mundo entero. ABC News lo explicó: Durante más de un mes, el estado de Louisiana ha estado haciendo movimientos para frenar la propagación de COVID-19, o como se le conoce comúnmente, “coronavirus”. El gobernador de ese estado, John Bel Edwards, ha cerrado escuelas, bares, gimnasios, casinos, cines y ha reducido los restaurantes para solo llevar y entregar. Lo que varios de sus colegas gobernadores no hicieron. Luego, el gobernador Edwards extendió esas medidas por un período de tiempo más largo, ahora hasta el 30 de abril. Muchos de estos movimientos han sido provocados por las pautas presentadas por el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades. Algunos han sugerido que las medidas del CDC, el gobierno federal y los gobiernos locales han sido lentas o inadecuadas. Pero la respuesta general es que “nadie podría haber predicho esto”, lo que hoy podría no ser exacto, es decir estaríamos mintiendo.

El pasado fin de semana, ABC News habló con los miembros del personal ejecutivo del presidente George W. Bush, quienes dijeron que el expresidente manifestó durante el ejercicio de la presidencia su enorme preocupación, exactamente, por este tipo de evento. También descubrieron un video de 2005 del presidente Bush y su personal, haciendo comentarios sobre este tipo de pandemia y cómo sería la respuesta estadounidense. El plan que el presidente G. W. B. puso en marcha fue vasto y costoso. Su visión inicial llegó con un precio de 7000 millones de dólares. Algunos dentro de su equipo pensaron que era una prioridad muy baja.

A raíz del 11 de septiembre, con los atentados que acabaron con las torres gemelas del World Trade Center en Nueva York y con la sucesiva guerra contra el Talibán, algunos sintieron que prepararse para algo “que no estaba a nuestras puertas” era una tontería. Pero el presidente Bush expresó estas palabras premonitorias: “Si esperamos que aparezca una pandemia, será demasiado tarde para prepararse. Y un día muchas vidas podrían perderse innecesariamente porque no pudimos actuar desde hoy”.

El presidente Bush pronunció un discurso en el Instituto Nacional de Salud, donde expuso su visión. Pero no solo su visión de cómo debería ser la respuesta, sino cuáles serían los impactos de una pandemia en los Estados Unidos: “Una pandemia es muy parecida a un incendio forestal. Si se detecta temprano, puede extinguirse con daños limitados. Si se le permite arder sin ser detectado, puede convertirse en un infierno que puede extenderse rápidamente más allá de nuestra capacidad de controlarlo”. Exactamente lo que 15 años después de manifestar su preocupación ha estado ocurriendo en su país y todos los países del mundo.

Curiosamente, ABC News informa que en la audiencia del discurso del presidente sobre la respuesta a la pandemia ese día en 2005, estaba el Dr. Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas para los Institutos Nacionales de Salud estadounidenses. El Dr. Fauci recibió ese título en 2005, y todavía lo tiene hoy. Se ha convertido en un nombre familiar como miembro del grupo de trabajo COVID-19 del presidente Donald Trump.

Parte del plan del presidente Bush en 2005 era construir una reserva masiva de medicamentos y equipo de protección personal, o EPP, que escasea en este momento, como Bush predijo que sería. El plan también incluía la construcción de una gran reserva nacional de ventiladores y máscaras faciales. Uno de los otros pilares del plan integraba un “sistema de alerta temprana” para las pandemias emergentes en todo el mundo.

Desafortunadamente, con el tiempo, la visión del presidente Bush se consideró insostenible. Su equipo continuó planificando, pero muchas partes del plan se hicieron a un lado por diferentes razones. Sin embargo, otras partes del plan permanecieron, incluso fueron archivadas. Muchas de las medidas que Estados Unidos ha tomado durante la pandemia de COVID-19 provienen del libro de acciones que en su conjunto quedaron en esos archivos presidenciales.

 ATAQUES A TRABAJADORES DE SALUD

Muy dura la realidad que empiezan a confrontar los médicos, enfermer@s, camilleros, choferes de ambulancias, bomberos y hasta policías que están ayudando a los enfermos de COVID-19 en el mundo entero. Ya vimos en México cómo apartan y apedrean a enfermer@s con uniforme. En Estados Unidos les han gritado para apartarlos y cada día son más los países donde las autoridades han tenido que imponer hasta multas para evitar ese rechazo grosero e infundado. Tienen miedo de que los contagien y esto ha venido creando una angustia adicional a todos aquellos que están arriesgando su propia vida para salvar las de otros.

Leí en redes cómo a una cajera de un supermercado en la ciudad española de Murcia había recibido una carta por parte de sus vecinos pidiéndole “se buscara otra vivienda para evitar “más riesgos” por el coronavirus. Ella respondió con otra carta que se hizo viral pues su hijo de 10 años no paraba de llorar. Un poco de empatía es lo que pide. La carta: “Somos tus vecinos y queremos pedirte por el bien de todos que te busques otra vivienda mientras dura esto ya que hemos visto que trabajas en un supermercado y aquí vivimos muchas personas. No queremos más riesgos. Gracias”.

Su respuesta: “Soy la vecina del 3-IZQ. Al o a los valientes que dejan notas anónimas bajo mi puerta y que seguro la han sacado en alguna red social, os diré varias cosas: Sí trabajo en un supermercado, lo cual gracias a nosotros, vosotros coméis cada día. No me tenéis que venir a darme lecciones de limpieza cuando soy la primera que llega a casa y no puedo darles un beso a mis hijos hasta que no me he limpiado y desinfectado. Que la próxima vez en vez de tanto “aplauso a las 20 horas” tener un poco más de empatía por las personas que tenemos que trabajar y tenemos familia. Y en vez de dejar notas debajo de la puerta de mi casa, me tocáis el timbre y os lo diré personalmente. Por cierto, gracias por hacer llorar a mi niño de 10 años que ha sido el que ha cogido la nota”. Lo firma Miriam.

Los casos se siguen repitiendo. Así como España y México, también se reportan incidentes en Brasil, Colombia, Italia, Perú, Ecuador y otros países donde la pandemia hace estragos…

MEDIO – ¿MÁS AUTORITARISMO?

¿MÁS AUTORITARISMO?

El economista turco Daron Acemoglu lanzó un alerta -en una entrevista que para el diario La Nación de Argentina concedió al colega y buen amigo Hugo Alconada (@halconada) en torno a que en muchos países, a raíz de la COVID-19, se “habrán desarrollado más herramientas de vigilancia y control de la población” que posibilitarán los autoritarismos”.

“Necesitamos que el Estado juegue un rol mayor para reforzar la red de protección social, evitar que la gente caiga en la pobreza, rescatar a los comercios e incluso usar todo tipo de herramientas para rastrear quién está contagiado y cómo está esparciéndose la infección. Todo esto podría resultar una receta para un nuevo tipo de totalitarismo. Pero no hay nada inevitable en todo esto”.

El economista Acemoglu -es profesor en el MIT y se considera como uno de los economistas más reconocidos del planeta y uno de los tres investigadores de la economía más citados en artículos académicos de la última década- lanza este alerta a propósito de las implicaciones mundiales que conlleva la crisis de la COVID-19.

El experto opina que si bien no se puede ser complaciente ante los Estados y políticos dominantes, “estaríamos cometiendo un grave error si atáramos las manos de las instituciones estatales para lidiar con la crisis actual. Necesitamos empoderarlas ahora y trabajar muy duro para controlarlas y contenerlas”.

Según Acemoglu, “el coronavirus desnudó cuán inadecuadas son muchas de nuestras instituciones y de repente expandió el rol del Estado en la economía y en la vida privada de las personas (…) Después de la crisis tendremos gobiernos mucho más grandes y en muchos países habrán penetrado más profundamente en las vidas privadas de las personas. En algunos lugares, quizá veamos colapsar por completo la confianza en el Estado y en las instituciones democráticas debido a sus torpes respuestas a la pandemia. En otros, los gobiernos podrían tornarse más autoritarios y dominantes porque habrán desarrollado más herramientas de vigilancia y control de la población. Pero mi esperanza es que las mayores responsabilidades del Estado se cumplan en muchos países con mayor participación democrática de los ciudadanos, para que podamos mantener al Estado y a los políticos más controlados que antes”.

Extraigo otro párrafo del diálogo con Alconada pues allí hace mención a las acciones de Trump: “Estados Unidos está dividido y polarizado. Hay mucha desinformación. Ahora también hay mucho miedo e incertidumbre debido a la pandemia. Todas estas son condiciones que ayudan a los líderes autoritarios que promueven los miedos. Su reelección conllevaría otra crisis, quizá más existencial para el mundo que la del coronavirus. No estoy seguro de que las instituciones de Estados Unidos puedan soportar otros cuatro años de Trump”.

Copio una pregunta con su respuesta pues estoy seguro de que dará que hablar, vista la “autorictas” del profesor en medio de los cuestionamientos a China:

“Vayamos antes a los comienzos de esta pandemia. ¿Qué piensa del modo en que se movió China?

– Creo que la respuesta china a la pandemia ilustra lo peor y lo mejor de sus instituciones. Por un lado, hemos visto a China lidiar con cuarentenas y distanciamiento social más exitosamente, testear personas y rastrear infectados de manera masiva mucho mejor que los gobiernos de Occidente, y luego logró reabrir su economía más rápidamente de lo que en estos momentos parece posible en cualquier lugar de Occidente. Por otro lado, la razón por la que este virus se convirtió en una pandemia es el mes y medio de inacción, ocultamiento y engaño por parte de las autoridades de la provincia de Hubei, y ahora también estamos viendo el uso draconiano de la vigilancia y del poder opresivo del Estado chino de un modo más audaz y manifiesto que antes del virus”.

Leyendo todo el diálogo entre Acemoglu y el periodista concluyo que nos será mucho más difícil controlar esos autoritarismos, pues la pandemia terminará dándoles más control y poder y podríamos ver muchas reformas institucionales pero también, y es otro peligro, constitucionales para empoderar aun más a las neodictaduras como la venezolana. El alerta está allí y da mucho que pensar. Podrán esconder sus propios fracasos, sus negocios ilícitos y su desprecio a las normas democráticas achacándoselos a emergencias como la actual. Por mencionar el caso venezolano, es obvio que ante el continuado deterioro de los servicios públicos de salud en los últimos 20 años, que esta crisis global sorprende al régimen con los pantalones abajo…

 ¡Y VARGAS LLOSA TAMBIÉN!

Quien preside la Fundación Internacional para la Libertad, el escritor y Premio Nobel Mario Vargas Llosa, advirtió el fin de semana contra quienes no creen en las libertades públicas y quieren aprovechar la pandemia de la COVID-19 para incrementar el papel del Estado. En su entrevista para la agencia EFE enfatizó: “Es muy importante que, en estos momentos, recordemos la importancia de la iniciativa individual y cómo ella es la fuente de las libertades públicas”, dijo en un mensaje audiovisual. Explicó que “ningún país” estaba preparado para una “prueba” como esta. Además, pidió reflexionar sobre “lo precario que es el progreso” y “lo precaria que es la civilización”, pese a sus avances.

Recordemos que el pasado 16 de marzo el nobel peruano fue llamado irresponsable por el gobierno chino cuando escribió que Beijing había censurado los primeros brotes de la enfermedad. Aquí copio lo publicado en El País de Madrid: “Una airada reacción en el gobierno de China generó un artículo publicado por Mario Vargas Llosa en el diario español El País acerca del coronavirus. En el texto, el nobel peruano critica la manera cómo el país comunista censuró los primeros brotes de la enfermedad originada en la ciudad de Wuhan. «Nadie parece advertir que nada de esto podría estar ocurriendo en el mundo si China Popular fuera un país libre y democrático, y  no la dictadura que es», escribió Vargas Llosa. El país asiático respondió a sus críticas enviando un comunicado a la Embajada de Lima en el que le acusa de publicar opiniones «irresponsables». Además, lo reprende por publicar «críticas absurdas y sin fundamentos contra China».

 MATERIA PENDIENTE

Escribe el diputado José Luis Farías en un excelente artículo que publicamos en Runrunes enfatizando que “el subdesarrollo es una materia pendiente”. Cito algunos párrafos que apuntan hacia algunas angustias hoy más actualizadas: “La tormenta de la COVID-19 no para, avanza torrencialmente. Al día siguiente del encuentro entre la Georgieva y Adhanom, entre el 4 y 5 de abril, el número de contagiados aumentó en 128.000 casos, unos 5333 por hora, 90 por minuto, 1,5 por segundo. Son cifras de vértigo. Aterra pensar en caso de expansión del virus en India, África y América Latina con sus servicios sanitarios deprimentes. No hablemos de algunos países como Venezuela. El crecimiento mostrado en las estadísticas no solo es producto del alto grado de contagio del virus, sino también del mejoramiento de la capacidad para detectar los casos en Europa y Estados Unidos. Esto transmite una sensación sobre el ritmo del contagio que no es exactamente el real y que pudiera aumentar con el perfeccionamiento de los procedimientos de diagnóstico.

Pero en los países en desarrollo de África y América Latina esos mecanismos de detección son casi inexistentes y no tenemos ni idea aproximada de las verdaderas dimensiones de los infectados por el virus en esos continentes. Por no mencionar la manipulación de la información que pudiera tener lugar por regímenes dictatoriales de muchas de esas naciones como se supone ocurre en Venezuela. Las implicaciones de este hecho son impredecibles. Esas deficiencias en el mundo subdesarrollado pudieran ser atenuadas si las políticas de los entes internacionales financieros y sanitarios como el FMI y la OMS pudieran presionar hacia la colaboración y la solidaridad, aunque ya sabemos cómo funcionan esos organismos”.

BAJO – ¿AEROLÍNEAS CON HONGOS?

¿AEROLÍNEAS CON HONGOS?

Reviso medios globales indagando para conocer por qué en los mapas virtuales se siguen viendo abundantes vuelos en distintos destinos en los cinco continentes. Me han sorprendido varias razones que quiero compartir con mis lectores: “Las aerolíneas tienen compromisos continuos para pagar a los empleados, compromisos que se fortalecen bajo los términos de las subvenciones de la Ley CARES (Coronavirus Aid Relief&Economic Security). También tienen compromisos constantes de pagar a los aeropuertos para arrendar el espacio de las puertas de embarque y pagar a las compañías que poseen o financian sus aviones. El mayor costo variable de volar, el combustible, ha bajado porque los precios del crudo han caído mucho debido a la crisis. Y estacionar un avión tiene sus propios costos y es más complicado que dejar un avión donde sea que esté”.

El Wall Street Journal señaló este fin de semana que el Grupo Lufthansa ha tenido problemas para obtener el químico que necesita poner en los tanques de combustible de los aviones para evitar que crezcan algas en ellos mientras no vuelan. Entendamos que las aerolíneas no se construyeron realmente, ni financiera ni operativamente, para mantener un cierre enorme y prolongado. Al igual que muchas instituciones, están trabajando en los cambios que serán necesarios aquí por un período indefinido. Eso sí, todavía podemos esperar más vuelos casi vacíos en el camino que tenemos por delante.

 LA PANDEMIA EN ÁFRICA Y LATINOAMÉRICA PUEDE SER IMPOSIBLE DE CONTROLAR

El diario The New York Times cita en su editorial del pasado 14 de abril una encuesta del International Crisis Group, que sostiene que “si la enfermedad se propaga en centros urbanos densamente poblados en Estados frágiles, puede ser virtualmente imposible de controlar”.
Explica: “Para tener una idea de la magnitud de la difícil situación de algunas naciones en desarrollo, consideremos una de las piezas más críticas del equipo médico utilizado en el tratamiento: los respiradores. Estados Unidos tiene unos 160.000 respiradores, según una estimación. Sierra Leona tiene 13. El sur de Sudán tiene cuatro. La República Centroafricana tiene tres. En Venezuela, donde el 90 por ciento de los hospitales ya enfrentan escasez, solo hay 84 camas en unidades de cuidados intensivos para una población de 32 millones, según un informe del Comité Internacional de Rescate”, grafica el artículo.

“La lección de la crisis es que los eslabones más débiles de la cadena sanitaria mundial son una amenaza para la salud en todas partes (…) No podemos permitirnos estos eslabones débiles, y debemos reforzar los esfuerzos en los países y comunidades devastados por la guerra para mejorar sus oportunidades de vida”, dijo David Miliband, presidente del Comité Internacional de Rescate.

Tal vez el único factor a favor de los países africanos que menciona el periódico estadounidense es el de la edad. Desde el inicio de la pandemia las autoridades sanitarias indicaron que las personas mayores de 65 años se encuentran en el mayor grupo de riesgo ante el coronavirus, junto con aquellas con dificultades preexistentes. Sin embargo, según The New York Times, “en todo el Hemisferio Sur, los efectos de la pandemia pueden ser amortiguados por las poblaciones jóvenes”. “En países africanos como Níger, Angola, Chad, Malí, Uganda y Somalia, casi la mitad de la población tiene 15 años o menos. En Estados Unidos esa proporción es del 19 por ciento”.

El editorial considera fundamental “que el cerebro del mundo desarrollado -los grupos de reflexión, los medios de comunicación, las universidades y las organizaciones no gubernamentales- se centren en una estrategia para el próximo frente -y posiblemente el más brutal- en la lucha contra el flagelo del coronavirus”. “Muchas organizaciones ya han comenzado a hacerlo, reconociendo que esta puede ser la lucha definitoria de nuestra era, y que si alguna vez el mundo exigió una respuesta global, esta es”, concluye. Diría yo que el tiempo de actuar ya está aquí, ya llegó tras tanto pensar en estos dos meses de angustias. Manos a la obra en las soluciones inmediatas antes que nos sea tan tarde que no tengamos salida.

 ADEMÁS DE LOS PULMONES, DESCUBREN QUE LA COVID-19 ATACA EL CORAZÓN, RIÑONES, HÍGADO, NERVIOS E INTESTINOS

Tomo esta noticia del diario The Washington Post que en su edición del 15/4/20 presenta testimonios de médicos especialistas. El nuevo coronavirus mata al inflamar y obstruir los pequeños sacos de aire en los pulmones, obstruyendo el suministro de oxígeno del cuerpo hasta que apaga los órganos esenciales para la vida.

Pero los médicos de todo el mundo tienen evidencia que sugiere que el virus también puede estar causando inflamación cardíaca, enfermedad renal aguda, mal funcionamiento neurológico, coágulos sanguíneos, daño intestinal y problemas hepáticos. Ese desarrollo ha complicado el tratamiento de los casos más graves de COVID-19, la enfermedad causada por el virus, y hace que el curso de la recuperación sea menos seguro, dijeron. La prevalencia de estos efectos es demasiado grande para atribuirlos únicamente a la “tormenta de citoquinas”, una poderosa respuesta del sistema inmunitario que ataca al cuerpo y causa daños severos, dijeron médicos e investigadores.

Casi la mitad de las personas hospitalizadas por COVID-19 tienen sangre o proteínas en la orina, lo que indica un daño temprano en los riñones, dijo Alan Kliger, un nefrólogo de la Facultad de Medicina de Yale que copreside un grupo de trabajo que ayuda a los pacientes de diálisis que tienen COVID-19.

Aun más alarmante, agregó, son los primeros datos que muestran que del 14 al 30 por ciento de los pacientes de cuidados intensivos en Nueva York y Wuhan, China, lugar de nacimiento de la pandemia, pierden la función renal y requieren diálisis, o su pariente en el hospital, continua terapia de reemplazo renal. Las unidades de cuidados intensivos de Nueva York están tratando tanta insuficiencia renal, dijo, que necesitan más personal que pueda realizar diálisis y han emitido una llamada urgente para voluntarios de otras partes del país. También se están quedando peligrosamente cortos de los fluidos estériles utilizados para administrar la terapia renal continua, dijo. “Esa es una gran cantidad de personas que tienen este problema. Eso es nuevo para mí “, dijo Kliger. “Creo que es muy posible que el virus se adhiera a las células renales y las ataque”.

Hasta aquí el informe de TWP. Con esta investigación, tan rápida, pareciera que la sorpresa con esos hallazgos preocupó sobremanera a los médicos que desde ese día aceleraron el intercambio de información con sus pares de los cinco continentes.