La multinacional española Repsol presentó este martes su actualización de métricas operativas y financieras para el periodo 2026-2028, destacando que podría incrementar su producción y presencia en Venezuela gracias a las nuevas licencias y bloques de exploración recientemente emitidos.
La compañía detalló que mantendrá un plan de inversiones de entre 8.500 y 10.000 millones de euros hasta 2028, con un 30% destinado a proyectos bajos en carbono y un enfoque en la expansión en España, Portugal y Estados Unidos, aunque no descartó que la mejora de la situación en Venezuela incremente la producción de petróleo y gas.
“El potencial en Venezuela es significativo por nuestra histórica presencia en el país y por las oportunidades que abren las nuevas licencias de exploración”, afirmó la compañía en su comunicado. Estas proyecciones permitirían a Repsol fortalecer su cartera de proyectos y consolidar su perfil multienergético, al tiempo que asegura la eficiencia y rentabilidad de sus operaciones.
Para el negocio de Exploración y Producción (Upstream), Repsol prevé alcanzar una producción neta de entre 580.000 y 600.000 barriles equivalentes de petróleo al día en 2028, impulsada principalmente por proyectos en Estados Unidos, aunque con potencial de crecimiento en Venezuela y Brasil. La empresa destacó que la reducción de la intensidad de carbono en sus barriles seguirá siendo una prioridad.
En su estrategia global, Repsol planea reforzar sus activos industriales y plataformas bajas en carbono, así como consolidar el liderazgo en negocios de cliente multienergía en España y Portugal. Se prevén inversiones netas de 3.900 a 4.100 millones de euros en la industria y entre 1.400 y 1.600 millones en el área de clientes, con especial énfasis en combustibles renovables y movilidad eléctrica.
La compañía también informó que continuará la expansión de su generación baja en carbono, con una meta de 9.000 MW en operación para 2028, enfocándose en España y Estados Unidos, bajo un modelo autofinanciado que busca limitar la exposición financiera.
Con esta actualización estratégica, Repsol busca consolidar su papel en el suministro energético global, aprovechar oportunidades de crecimiento en mercados clave como Venezuela, y avanzar hacia su objetivo de cero emisiones netas para 2050.
