Las marcas “inimaginables” en el béisbol de Grandes Ligas que persigue Ronald Acuña

La estrella criolla de los Bravos de Atlanta ya completó la mitad de los encuentros de la temporada regular con registros impresionantes, que apuntan a redondear una campaña histórica en 2023.

Ronald Acuña completó la mitad del calendario con los Bravos de Atlanta, en medio de una temporada que, si la salud lo permite, apunta a ser la mejor de su carrera.

El guardabosque criollo terminó el juego 81 de los fúricos con un promedio de .334, con 20 jonrones, 74 anotadas, 53 remolques y 37 bases robadas. Esos números colocan al venezolano en posición de derribar marcas “inimaginables” en toda la historia de las Grandes Ligas.

Lo mostrado por el joven jardinero varguense en la primera parte de la campaña –oficialmente marcada por el Juego de las Estrellas del 11 de julio– le valió ser el pelotero que comanda las votaciones en el clásico de mitad de temporada con más de 2 millones de boletas y, además, desde ya lo candidateó para el premio Más Valioso de la Liga Nacional.

De estirpe beisbolera

Acuña empezó a jugar pelota desde niño, influenciado por el entorno familiar en el que creció. Nacido hace 25 años en La Sabana, La Guaira, el hoy figura en la gran carpa es hijo de Ronald Acuña padre, un expelotero que jugó ligas menores y en la LVBP actuó varias temporadas con los Navegantes del Magallanes, entre otros equipos.

Además, el Abusador –como se le conoce– es primo de los también grandeligas Kelvim, Alcides y Edwin Escobar y Vicente Campos, y sobrino de José Escobar, otro exjugador. Para seguir su estirpe beisbolera, Acuña dio sus primeros pasos en la Academia Escobar, que hace vida en el estadio nombrado en honor a su fundador, Oscar Santiago Escobar.

Allí en su pueblo varguense, el patrullero fue visto por varios scouts, pero más de uno dudó en firmarlo por su baja estatura. Eso cambió cuando el ojeador Rolando Petit lo descubrió a los 14 años de edad y Atlanta pactó su firma en 2014.

Acuña jugó en ligas menores entre 2015 y 2018. El 25 de abril de 2018 debutó en Las Mayores y en la actualidad proyecta hacer historia en el mejor beisbol del mundo.

Ronald Acuña (MLB.com)
Proyecciones increíbles

Con la marcha que lleva el venezolano, las proyecciones indican que es posible que esta vez sí logre convertirse en el quinto pelotero que se une al llamado Club de 40/40 (40 cuadrangulares y 40 bases robadas en una temporada). Acuña estuvo cerca de integrarse a ese selecto grupo en 2019 cuando totalizó 41 vuelacercas y 37 estafas.

En 2023, el beisbolista de los Tiburones de La Guaira proyecta finalizar con al menos 37 jonrones y unos 72 robos, lo que implica que deberá acelerar un poco en el apartado del poder en la segunda mitad de la zafra. No obstante, si lo logra, ningún pelotero ha conectado 40 batazos de vuelta completa y ha estafado 60 almohadillas. Ni siquiera hay registro de grandeligas con 30/60.

Antes, Acuña podría convertirse en el primer pelotero en llegar al Juego de Estrellas con 20 bambinazos, 40 bases robadas y 50 fletes (ya lleva 53). Tiene más de una semana para lograrlo y ya igualó a Eric Davis (1987) como los únicos toleteros con 20 tablazos y 30 estafadas.

Entre los criollos, los numeritos indican que el litoralense podría superar a Roger Cedeño en el récord de estafas para un nativo (66 en 1999). Y si finalmente se alza con el premio Más Valioso de la Liga Nacional, se uniría a Miguel Cabrera (2012-2013) y José Altuve (2017) como los únicos venezolanos en ganar la distinción.