La administración aduanera y tributaria nacional consolida una sólida tendencia de crecimiento en su recaudación fiscal durante 2026, respaldada por un proceso de digitalización y simplificación operativa.
Durante una reciente presentación a cargo del superintendente tributario, Román Maniglia, se revelaron cifras clave que muestran cómo el flujo de ingresos tributarios, expresados en millones de dólares, escaló de manera sostenida hasta alcanzar los 1.273 millones de dólares en el mes de octubre, experimentando un incremento del 6,23% frente a septiembre.
El desempeño fiscal del año ha tenido hitos marcados: tras un arranque progresivo que pasó de 751 millones en enero a un pico histórico de 1.824 millones en marzo (un salto del 41,97%), el segundo trimestre atravesó una contracción temporal entre abril y junio.
Sin embargo, la recaudación retomó una firme ruta alcista a partir de julio con 859 millones, pasando por los 1.050 millones de agosto y los 1.180 millones de septiembre, hasta cerrar el décimo mes del año con la cifra más alta del segundo semestre.
En proceso de simplificación
En paralelo a este comportamiento financiero, el organismo tributario expuso los resultados en marcha de su plan de simplificación para reducir la carga burocrática sin descuidar el control fiscal.
Entre los anuncios más disruptivos figuran la eliminación de la obligatoriedad de las máquinas fiscales y la supresión de la renovación periódica del RIF, aliviando los trámites recurrentes para el contribuyente.
Asimismo, la institución implementó el principio de que lo que ya consta en sus bases de datos oficiales no vuelve a pedirse, desterrando la exhibición física de documentos.
