Venezuela acumuló una inflación del 71,8 % durante el primer trimestre de 2026, según cifras oficiales difundidas por el Banco Central de Venezuela, en un contexto de persistente presión sobre los precios y deterioro del poder adquisitivo.
De acuerdo con los datos publicados por el ente emisor, el Índice Nacional de Precios al Consumidor registró un aumento de 13,1 % en marzo, por debajo del 14,6 % de febrero y del 32,6 % de enero, el nivel más alto en tres años.
Por sectores, el mayor incremento en marzo se observó en transporte (15,6 %), seguido de servicios de vivienda (15 %), esparcimiento y cultura (14,5 %), así como equipamiento del hogar y restaurantes y hoteles (13,3 %). Los alimentos y bebidas no alcohólicas subieron 12,6 %.
Con estos resultados, el país encadena doce meses consecutivos con inflación mensual de dos dígitos, reflejando la dificultad para estabilizar los precios tras la hiperinflación registrada entre 2017 y 2021.
Uno de los factores clave detrás de esta dinámica es la depreciación del bolívar frente al dólar, referencia predominante para fijar precios en la economía venezolana. Durante el primer trimestre, el tipo de cambio oficial experimentó un fuerte aumento, trasladándose rápidamente a bienes y servicios.
El impacto se evidencia en el salario mínimo, congelado en 130 bolívares mensuales desde marzo de 2022. Lo que entonces equivalía a unos 30 dólares, hoy se ha reducido a apenas unos centavos al mes al cambio oficial, erosionado por la inflación y la devaluación.
En este contexto, trabajadores intentaron movilizarse en Caracas para exigir ajustes salariales, pero la protesta fue contenida por un despliegue policial. La jornada ocurrió un día después de que la vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez, anunciara un aumento “responsable” de los ingresos a partir del 1 de mayo, sin ofrecer detalles.
Las cifras reflejan que, pese a cierta desaceleración mensual en marzo, la inflación sigue siendo uno de los principales desafíos económicos del país, con efectos directos sobre el consumo, el salario real y la estabilidad social.
