La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, afirmó este lunes que Venezuela “no es país de narcotraficantes” y sostuvo que tanto Nicolás Maduro como Cilia Flores son «inocentes». Ambos se encuentran bajo custodia en Nueva York desde el pasado 3 de enero, tras una operación estadounidense ejecutada en Caracas y otros estados cercanos.
“Que se sepa la verdad de Venezuela, que se sepa que no somos un país de narcotraficantes, que Nicolás Maduro y Cilia Flores son inocentes, que el mundo lo sepa, que somos un país de trabajo, que nos esforzamos, que tenemos muchas riquezas materiales, pero que la principal riqueza es la riqueza espiritual de nuestro pueblo”, dijo Rodríguez durante una visita a la comuna con mayor participación en la reciente consulta popular del 8 de marzo.
La mandataria encargada reiteró además que las relaciones entre Venezuela y Estados Unidos deben sustentarse en “la verdad, el respeto mutuo, beneficio compartido y apegadas a la legalidad”.. En su opinión, los vínculos diplomáticos entre ambos países deben servir para “dirimir diferencias y avanzar en áreas de coincidencia”.
Durante el acto, transmitido por Venezolana de Televisión, Rodríguez indicó que Caracas mantiene una agenda de trabajo con Washington en sectores como energía, minería y de combate al narcotráfico.
“Venezuela no es un país de narcotráfico, ni siquiera relevante en materia de narcotráfico, pero sí participamos y cooperamos con otros países del mundo y de nuestra región (…), que nuestra juventud esté protegida, que no caiga en droga”, sostuvo.
En contexto
Las declaraciones se producen días después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara que su país reconoció formalmente al gobierno encabezado por Rodríguez, en el marco del restablecimiento de las relaciones diplomáticas y consulares entre Washington y Caracas, suspendidas desde 2019.
Durante la cumbre “Escudo de las Américas”, celebrada en Miami, Trump aseguró que desde la operación militar del 3 de enero Estados Unidos ha “trabajado estrechamente con la nueva presidenta de Venezuela”.
“Está haciendo un gran trabajo colaborando con nosotros. Es decir, está haciendo un gran trabajo porque está trabajando con nosotros. Si no estuviera trabajando con nosotros, yo no diría que está haciendo un gran trabajo. De hecho, si no estuviera trabajando con nosotros, diría que está haciendo un trabajo muy deficiente, inaceptable. No, pero está haciendo un gran trabajo”, expresó.
Trump también resaltó que Estados Unidos está extrayendo importantes cantidades de petróleo venezolano. “Tenemos a las grandes compañías petroleras y están ganando más dinero. Nosotros nos llevamos una parte; ellos se llevan mucho. Están ganando más dinero ahora de lo que jamás han ganado en la historia de su país. ¿Pueden imaginarlo? Y se está gastando adecuadamente, y lo están vigilando de cerca”, dijo.
“Me complace decir que esta semana hemos reconocido formalmente al gobierno venezolano. De hecho, los hemos reconocido legalmente”, prosiguió el presidente estadounidense.
Además, Trump indicó que ambos países alcanzaron un “acuerdo histórico” sobre el oro, que permitirá coordinar la venta de este mineral y otros recursos estratégicos. Señaló que Venezuela posee “grandes cantidades de oro”, pero que en el pasado “no eran capaces de extraerlo”.
Washington y Caracas decidieron restablecer sus relaciones diplomáticas y consulares tras varios años de ruptura. Los vínculos entre ambos gobiernos se habían suspendido en 2019, durante el primer mandato de Trump, cuando Estados Unidos reconoció al dirigente opositor Juan Guaidó como “presidente interino” de Venezuela, decisión que llevó a Maduro a romper relaciones.
Después de la operación en la que fueron detenidos Maduro y Flores, la administración estadounidense anunció un proceso para Venezuela estructurado en tres fases y respaldó a Rodríguez para liderar la primera etapa.
A finales de enero llegó a Caracas la encargada de negocios de Estados Unidos, Laura Dogu, con la misión de reactivar la representación diplomática en el país. Días después, el gobierno de Rodríguez designó a Félix Plasencia como representante diplomático de Venezuela ante la nación norteamericana.
