Cuando se instalaron estructuras de energía limpia en el océano, surgió un efecto ecológico inesperado: las bases de las turbinas eólicas marinas comenzaron a albergar comunidades de organismos que encuentran allí superficies para asentarse y desarrollarse.
Según un estudio publicado en la revista Environmental Science & Technology en 2023, las bases de las turbinas eólicas marinas pueden actuar como arrecifes artificiales y aumentar la diversidad de especies que habitan el fondo marino.
Cómo las estructuras metálicas crean nuevos hábitats submarinos
Las torres fijadas al lecho marino ofrecen superficies estables donde organismos como mejillones, ostras y otros invertebrados pueden adherirse y desarrollarse. Estos animales sésiles contribuyen a las cadenas alimentarias y atraen a otras especies.
Con el tiempo, las bases pueden convertirse en puntos de concentración de biodiversidad. Su estructura también modifica las corrientes locales y, en determinadas zonas, las restricciones a la pesca de arrastre alrededor de los parques eólicos pueden reducir la perturbación del fondo marino.
Como resultado, peces, crustáceos y otros animales pueden encontrar alimento y refugio en estos espacios.
Beneficios que van más allá de la energía renovable
Las turbinas eólicas marinas generan electricidad sin recurrir a la combustión de combustibles fósiles durante su funcionamiento. Además, las restricciones a ciertas actividades pesqueras en torno a las instalaciones pueden favorecer la recuperación de algunas poblaciones marinas.
No obstante, los beneficios ecológicos no son uniformes. La construcción de los parques puede alterar los hábitats y generar ruido submarino, por lo que sus efectos deben evaluarse según las características de cada proyecto.
Fundaciones submarinas como refugios para la vida marina
Las superficies rugosas y las grietas de las bases pueden ofrecer refugio a pequeños organismos y ejemplares jóvenes de algunas especies. Estos espacios proporcionan lugares para esconderse de los depredadores y encontrar alimento.
Un ejemplo de intervención humana que busca favorecer la biodiversidad
Algunos proyectos de energía eólica marina incorporan medidas para fomentar la biodiversidad junto con la generación eléctrica. Un ejemplo es OranjeWind, una iniciativa de RWE y TotalEnergies en los Países Bajos que contempla el uso de Reef cubes®, estructuras diseñadas para favorecer la vida marina.
Estas iniciativas buscan integrar la infraestructura energética con medidas de protección y recuperación de hábitats.
¿Cómo pueden estas estructuras proteger a los peces jóvenes?
Las bases de las turbinas ofrecen superficies y cavidades que algunos peces jóvenes pueden utilizar como refugio. La disponibilidad de alimento y la complejidad de estos espacios también pueden favorecer la presencia de determinadas especies.
Aun así, no todos los peces utilizan estas estructuras de la misma manera, y la supervivencia de los ejemplares jóvenes depende de múltiples factores ambientales.
Lee más sobre el estudio.
