La impactante confesión de una víctima de acosador en Zulia

Desde que era un niño, Carlos Fabián Barrios Chirinos (20), fue una persona retraída y silenciosa. Sus compañeros de clase en el colegio Nuestra Señora de Lourdes de Maracaibo lo recuerdan y describen como un muchacho solitario que no buscaba interactuar con nadie, ensimismado en sus pensamientos, muchos de los cuales, al llegar a la adultez, se convirtieron en oscuros y macabros.

En el liceo siguió demostrando el mismo comportamiento manteniéndose aislado de sus compañeros de bachillerato, quienes al verlo solo todo el tiempo buscaban acercársele, pero siempre se mantuvo distante, callado y muy sigiloso. Esta conducta también la observaban sus profesores: cuando tocaba realizar un trabajo grupal, Carlos Fabián prefería hacerlo por su propia cuenta.

Cuando cumplió 14 años, se enamoró de una muchacha que era su compañera de clases, pero no fue correspondido y, al parecer, este rechazo lo llevó a cometer, con mucha astucia, una serie de fechorías por las cuales fue detenido el pasado viernes 8 de marzo en las afueras de un complejo de villas al norte de Maracaibo, dejando al descubierto su lado siniestro, aberrado y trastornado.

Tras su detención fue imputado en el Palacio de Justicia del estado Zulia de cuatro delitos por violencia contra la mujer, entre los que destacan acoso u hostigamiento y revelación de data. Desde 2018, Carlos Fabián persiguió y amenazó de muerte a más de 20 estudiantes femeninas haciendo uso de las redes sociales y de sus conocimientos de informática para hackear las cuentas de sus víctimas.

La experiencia de Sophia

Una de ellas se llama Sophia, y en una entrevista exclusiva para NAD, reveló detalles de su mala experiencia, la cual le produjo un daño psicológico que la obligó a salir del país por varios meses e incluso, hasta cambiarse de universidad. Lejos de sentir tranquilidad porque Carlos Fabián está preso, manifestó que sigue saliendo a la calle con mucho miedo e incertidumbre.

“Lo conocí en el colegio pero nunca hablamos porque se la mantenía solo sin hablar con nadie. Le gustaba una de mis amigas pero como ella no le correspondió, empezó a escribirme para que le pasara fotos y videos desnuda, cosa que nunca en mi vida he hecho porque soy una mujer de principios y tampoco tengo necesidad de eso. Muchas veces me amenazó de muerte y también a mi familia, además de los insultos que me decía por Instagram”, dijo Sophia.

Sophia tiene siete amigas que fueron víctimas del acoso sexual vía internet y de las constantes amenazas de Carlos Fabián. Una de éstas tuvo que irse del país ante el temor de que el sujeto llevara a cabo todo lo que escribía en las redes sociales, principalmente en Instagram, una de sus plataformas preferidas para amedrentar a las jóvenes estudiantes.

“Él tomó fotos de mis perfiles y les hizo montaje para publicarlas en portales de contenido para adultos. Usaba Mundosexanuncio.com y Locanto.com. Nunca me pidió nada a cambio para retirar las fotos de la internet, me dijo que solo lo estaba haciendo para manchar mi nombre, pero sus amenazas eran muy constantes y a pesar que cambiaba de número de teléfono, siempre lo conseguía. Sé que intentó hackear mi whatsapp, pero no lo logró”, expresó Sophia.

“Te voy a desmembrar y voy a esconder cada parte de tu cuerpo por toda la ciudad”

Sophia destacó que la primera denuncia contra Carlos Fabián Barrios Chirinos la formalizó en 2018, ante la Policía de Maracaibo en compañía de sus padres, cuando aún era una menor de edad. La segunda la hizo el año pasado, cuando los mensajes atemorizantes y aberrantes del sujeto eran más frecuentes y aún más intensos en cuanto a lo gráfico y explícito que solían ser.

Asegura que aún cuando sabe que está tras las rejas, no tiene tranquilidad al salir a la calle y que esta experiencia le ha ocasionado un daño psicológico que la tiene traumatizada. Comentó que cuando Carlos Fabián empezó a acosarla por sus redes sociales creyó que se trataba de algo pasajero, pero que con el pasar de los años la situación se ha vuelto intolerable, al punto que se desvela por las noches debido al temor y preocupación de que algo malo pueda pasarle.

“El punto más álgido de esta situación fue cuando me escribió en Instagram. En su mensaje me dijo que me iba a desmembrar y que iba a esconder cada parte de mi cuerpo por toda la ciudad a ver cuánto tiempo iban a tardar en encontrarme. Desde entonces yo no puedo ir a un centro comercial sola sino es con mis padres, en la universidad tampoco puedo estar sola, tanto es así, que mis amigos me tienen que acompañar al carro cada vez que mi papá viene a buscarme”, agregó Sophia.

por NT

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