Asesinato entre policías por celos

Wadner Aron Ferrer Romero, oficial de la Policía regional, dominado por los celos, asesinó a su esposa, Iselis Ylián Iguarán Maestre, una funcionaria de la PNB; de balazo en la cabeza. Ambos bebían ron frente a su residencia. Así lo reseñalaverdad.com Alejandro Bracho

La Policía informó que la pareja bebía y escuchaban música desde un Century blanco, placa AH746LG, desde el pasado domingo, en compañía de su amiga Sony Yaneth Díaz, frente a la casa 3-50 del barrio Balmiro León, parroquia Ildefonso Vázquez de Maracaibo. Ayer, a las 8.00 de la mañana, Iguarán se alejó para saludar a una amiga. Al retornar, su marido disparó dos veces: “Primero al aire y luego a la frente de su mujer”.

Iselis cayó cerca del portón del garaje de la casa. Díaz y una prima la montaron al Century y la llevaron hasta la emergencia del Hospital Universitario. Ferrer aprovechó la confusión para escapar.

Las inmediaciones de la emergencia estaban rodeadas por los funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana, unos llegaron en moto, otros en una patrulla. Se conoció que Iguarán era nueva dentro del cuerpo policial, tiene apenas 22 años.

La joven seguía con vida y sus familiares conservaban la esperanza que pudiera salvarse, pero a las 12.30 del mediodía falleció. Su familiares se negaron a declarar.

“Tenía mucha sangre en la cara, pero no sé qué pasó porque yo estaba durmiendo cuando sentí el disparo”, dijo la dueña de la casa. La pareja visitaba a Soini, su hija, y comenzaron a beber ron.

Sobre una mesa de concreto aún estaba la botella a la mitad y a su lado una copita. El caico del piso manchado por la sangre.

La Policía científica asignó a un grupo de funcionaros para investigar lo ocurrido y buscar al oficial Wadner Ferrer. La pareja de policías, aunque no eran casados, sí vivían juntos en el mismo barrio donde ocurrió el hecho.

Al mediodía Luis Enrique Iguarán, padre de Iselis, llegó a la morgue forense. Regresaba de Colombia cuando le avisaron el asesinato de su hija. Comentó que no tenía trato con el oficial. “Lo conocí una vez y de vista”. Juró que desconocía detalles de lo ocurrido.