Opinión



Jaime-Bayly

Jaime Bayly: El argentino errante

Era joven, tenía treinta y dos años, y se había casado recientemente con una mujer recatada y pudorosa, llamativamente guapa, el pelo rubio, los ojos…


Eduardo-Fernández

Eduardo Fernández: ¿Y ahora?

Fue un error gravísimo judicializar al partido. El pleito interno llevó a algunos compañeros a acudir a los tribunales a dirimir sus diferencias, sabiendo que…




Carolina Jaimes Branger: Dar gracias

El jueves pasado los estadounidenses celebraron, como todos los últimos jueves de noviembre, el Día de Acción de Gracias. Una tradición que los lleva a…




Jaime-Bayly

Jaime Bayly: Las orillas del rencor

El proceloso mar de las casualidades tiene sorpresas El proceloso mar de las casualidades los arrojó a las orillas del rencor y decidió que Barclays…




Jaime-Bayly

Jaime Bayly: Dámelo todo

Dos hechos desgraciados pusieron en entredicho su condición de creyente y comenzó una vida diferente Pía no hacía honor a su nombre: se había vuelto…







Jaime-Bayly

Jaime Bayly: El hijo de Dios

Cuando Alfredo García Ribeyro terminó sus estudios en el internado inglés, tenía quince años, era muy delgado, se había dejado la barba y parecía un…