Maduro recibe en Miraflores al Nuncio Apostólico Aldo Giordano y a la niña que fue salvada por un milagro de José Gregorio Hernández

Este viernes 30 de abril, fecha histórica por la beatificación del Doctor José Gregorio Hernández, el presidente Nicolás Maduro Moros, recibió al Nuncio Apostólico, Aldo Giordani y a la niña Yaxury Solórzano Ortega, quien fue salvada por el Santo Médico de los venezolanos y cuyo milagro fue reconocido por el Vaticano.

En el despacho 1 del Palacio presidencial, el Nuncio Apostólico, la niña y su madre, además de autoridades eclesiásticas de la Conferencia Episcopal Venezolana, fueron recibidos cordialmente por el Mandatario Nacional y su esposa, primera Combatiente de la República, Cilia Flores.

La niña recibió un disparo en la cabeza en el estado Apure, cuando tenía 10 años, en 2017, y los médicos que la trataron e incluso después de la operación, diagnosticaron que no se recuperaría. Pero la madre pidió con fervor al Santo de Venezuela que intercediera para salvarla.

A los días, la niña fue dada de alta, con una recuperación total que le permitió incluso salir del centro médico por sus propios pies. El milagro fue documentado y verificado por las autoridades del Vaticano, atribuyéndose así uno más de los miles de milagros que ha concedido el doctor José Gregorio Hernández al pueblo venezolano.

El proceso de beatificación del Santo venezolano, se había estacando en 1986, cuando le fue otorgada la condición de Venerable y más nunca presentó avances para su continuación a los altares.

Fue en 2013, cuando gracias al presidente Nicolás Maduro en una visita al Papa Francisco, solicitó personalmente al Sumo Pontífice que ayudara a acelerar la beatificación del ilustre científico trujillano. El Papa Francisco cumplió su palabra, y en 2020 declaró Beato a José Gregorio Hernández, y su beatificación para el 30 de abril de 2021.

El Santo venezolano es el cuarto beato de la nación. Nació en Isnotú, Trujillo, el 26 de octubre de 1864, y falleció víctima de un accidente en Caracas, el 29 de junio de 1919.

Es recordado como médico, científico excelso, muy religioso amante de la paz y la concordia, y un hombre noble que siempre ayudó y respaldó a los más necesitados, condición humanitaria que le granjeó el cariño eterno del pueblo y el título del Santo de Venezuela.

Únete a nuestro Canal en Telegram