El Observatorio de Seguridad Vial (OSV) reveló este lunes, 17 de agosto, la cifra de fallecidos y lesionados por atropellos durante el primer semestre de 2026.
Al menos 71 peatones murieron y 92 resultaron lesionados por atropellos en las vías de Venezuela, según lo reseñado en una nota de prensa sobre el balance presentado por el OSV en el marco de la conmemoración del Día Mundial del Peatón.
El monitoreo de medios digitales, redes sociales y reportes de auxilio vial realizado por la organización mostró que los atropello se ubicaron de forma recurrente entre las tres principales causas de siniestralidad vial del país durante los primeros seis meses del año, con especial incidencia entre adultos mayores y niños.
Enero fue el mes con más víctimas fatales: 52 atropellos dejaron 13 muertos y seis heridos. En febrero y marzo la tendencia se mantuvo, con 13 y 14 fallecidos respectivamente, y los mayores de 65 años representaron más del 60 % de los decesos registrados en febrero.
Entre abril y junio, el patrón no cedió: abril sumó siete muertos y 23 lesionados, mayo marcó el pico del semestre con 15 fallecidos y 14 heridos en 45 arrollamientos, y junio cerró con nueve muertos y 14 lesionados.
NIÑOS Y ADULTOS MAYORES
«Las cifras del primer semestre confirmaron la indefensión total en la que transitan nuestros peatones. Registramos decesos en todas las edades, pero la curva de riesgo mostró una crueldad particular en los extremos de la vida: niños pequeños que perdieron la vida o sufrieron heridas graves y adultos mayores arrollados al intentar cruzar una avenida. Mientras la población joven perece principalmente en colisiones motorizadas, nuestros abuelos y niños murieron por la falta de infraestructura protectora, la ausencia de señalización y el irrespeto sistemático a las zonas de paso», expresó Rosibel González, coordinadora del OSV.
Para la coordinadora del OSV, el problema no responde únicamente a fallas individuales de los transeúntes, sino a una deficiente convivencia vial sostenida por la impunidad de los infractores y el deterioro del espacio público.
«El peatón es el actor pasivo de la vía; no tiene un chasis que lo proteja ni controla el volante. Cuando un vehículo arrolla a un transeúnte en una zona urbana, el fallo es integral. Desde el OSV exigimos la urgente reactivación de semáforos, el marcado de pasos cebra, la fiscalización estricta de velocidad en arterias principales y campañas permanentes de educación vial. Salir a caminar no puede seguir significando una sentencia de muerte en Venezuela», señaló.
En ese sentido, exigió la reactivación urgente de semáforos, el marcado de pasos peatonales, la fiscalización estricta de la velocidad en las principales arterias viales y campañas permanentes de educación vial.
El Observatorio advirtió que sus cifras constituyen un subregistro basado en cobertura periodística e institucional, por lo que la magnitud real de las víctimas podría ser mayor en todo el territorio nacional.
La organización reiteró su compromiso de continuar visibilizando las estadísticas de siniestralidad vial para impulsar políticas públicas que garanticen una movilidad segura, incluyente y humana para los peatones venezolanos.
