Guaidó anunció movilizaciones a su regreso a Venezuela

El líder opositor venezolano Juan Guaidó, reconocido como presidente interino de Venezuela por casi 60 países que consideran ilegítimo el gobierno de Nicolás Maduro, anunció en Miami «una gran movilización en Caracas» al regresar «en los próximos días».

Al final de una gira internacional que emprendió hace dos semanas para relanzar su ofensiva contra el «dictador» Maduro, Guaidó no descartó reunirse con el presidente estadounidense Donald Trump, y prometió hacer «todo lo posible» para poner fin a la «tragedia» en Venezuela.

Tras ser reelecto líder de la Asamblea Nacional el 5 de enero, Guaidó desafió la prohibición de salir del país emitida por las autoridades leales a Maduro, e inició un periplo que lo llevó a Colombia, Europa, Canadá y Florida en busca de apoyos para revitalizar su pulso por el poder con el mandatario.

«En los próximos días, a pesar del riesgo, estaremos entrando a Venezuela», dijo Guaidó, en medio de fuertes aplausos en un acto en el centro de convenciones del aeropuerto de Miami, una región donde se concentra gran parte del medio millón de venezolanos que se estima residen en Estados Unidos.

«Hay una sola opción que es lograr elecciones libres», enfatizó, llamando a los venezolanos a estar «preparados para el anuncio de una gran movilización en Caracas».

«Enfrentamos a un conglomerado criminal, dictatorial, que puede ser derrotado. Con la unión es posible», insistió. «No nos van a hacer retroceder».

– Reunión con Trump –

Guaidó prometió «acciones de la comunidad internacional arriba de la mesa y debajo» para «salir de la pesadilla» y recordó el reciente mensaje de «un buen amigo de la causa»: «Stay tuned» (Manténganse al tanto), en alusión a lo que ha dicho en las últimas semanas Trump con relación a Venezuela.

Preguntado luego en rueda de prensa sobre un eventual encuentro con el presidente estadounidense, luego de que ambos se cruzaran días atrás en el foro económico mundial de Davos, Guaidó dijo: «Vamos a hacer lo posible por insistir en una reunión».

«Stay tuned», reiteró.

Estados Unidos fue el primer país en reconocer a Guaidó como el líder legítimo de Venezuela en enero de 2019, cuando el dirigente, en su condición de jefe parlamentario, invocó facultades constitucionales y se proclamó presidente interino por considerar fraudulenta la reelección de Maduro en 2018.

Pero hasta ahora, sus esfuerzos por encabezar un gobierno de transición para organizar nuevos comicios no han dado frutos, a pesar de la presión internacional encabezada por la administración Trump y su batería de sanciones.

Maduro, que ve en Guaidó un «títere» de Washington, se ha mantenido en el cargo respaldado por las fuerzas de seguridad, así como por Cuba, Rusia y China.

– «¡Viva Venezuela libre!» –

Concretar un cambio en Venezuela «ha sido muy difícil», reconoció el sábado Guaidó, pero se mostró optimista.

«Tenemos un plan, una estrategia, presión internacional, sanciones a criminales», dijo. «Sí se puede, claro que se puede», arengó, entre ovaciones.

Guaidó, que congregaba a millares de personas en las calles a inicios de 2019, terminó el año con 38,9% de popularidad después de alcanzar un pico de 63% en enero, según la encuestadora venezolana Datanálisis, que sin embargo señaló que concita tres veces más favorabilidad que Maduro.

Legisladores estadounidenses asistieron al acto de Guaidó en Miami, que abrió con los presentes entonando los himnos de Estados Unidos y Venezuela y estuvo signado por intervenciones en inglés y en español, muchas menciones a Dios y críticas no sólo al «cáncer» de Venezuela, sino también de la Cuba castrista y de la Nicaragua sandinista.

En primera fila estaban el ex gobernador de Florida y actual senador Rick Scott, y el congresista Mario Díaz-Balart, ambos republicanos, así como las demócratas Donna Shalala, Debbie Wasserman Schultz y Debbie Mucarsel-Powell.

«¡Viva Venezuela libre!», dijeron varios de ellos en español en sus discursos.

Cuando Scott dijo que le había pedido a Trump «que se tomen medidas para asegurar que Maduro salga del poder», resonaron muchos «¡Bravo!».

Con miras a las presidenciales de noviembre en Estados Unidos, Florida, con 21 millones de habitantes, se vuelve un campo de batalla clave. En este estado considerado pendular, las elecciones suelen dirimirse por márgenes muy estrechos y cada voto cuenta a la hora de decidir quién habitará la Casa Blanca. AFP