Wall Street prepara inversión de hasta 1.000 millones de dolares en minería venezolana

La firma de inversión estadounidense Heeney Capital busca ampliar su presencia en el sector minero venezolano y contempla inversiones de hasta US$1.000 millones para desarrollar y explotar la mina de oro Chocó durante los próximos 30 años, de acuerdo con Bloomberg.

La compañía, con sede en Nueva York, también negocia acuerdos relacionados con aluminio, carbón y otros minerales venezolanos, en momentos en que la administración de Donald Trump impulsa la participación de empresas estadounidenses en las cadenas de suministro de materias primas del país.

Uno de los primeros pasos de esta estrategia se produjo el lunes, cuando unas 15.000 toneladas de aluminio venezolano llegaron a un puerto cercano a Nueva Orleans. Se trata del primer cargamento de este metal procedente de Venezuela hacia Estados Unidos en casi una década.

El aluminio fue producido por Venalum, la principal fundición del país, y comercializado mediante una alianza entre Heeney Capital y la empresa suiza Mercuria Energy Group.

Heeney busca ampliar su participación en Venalum

Los fundadores de Heeney Capital, Henry Heeney, de 38 años, y Sean Pi, de 36, han adquirido relevancia en los esfuerzos de Washington para reactivar las inversiones estadounidenses en el sector minero venezolano.

Ambos se conocieron cuando trabajaban como analistas en Nueva York para Evercore y posteriormente se incorporaron al negocio de la inversión minera. A través de adquisiciones y nuevas compañías, construyeron una cartera de proyectos en países como Canadá y Guinea.

Pi participó en marzo en una delegación estadounidense que viajó a Caracas para promover acuerdos relacionados con metales venezolanos.

Durante esa visita sostuvo reuniones con funcionarios de Estados Unidos, entre ellos Jarrod Agen, director del Consejo Nacional de Dominio Energético de la Casa Blanca, y David Copley, exejecutivo de Newmont y actual funcionario vinculado a inversiones mineras.

Heeney Capital también busca asumir el control operativo de Venalum, planta que actualmente trabaja a una fracción de su capacidad instalada.

Personas familiarizadas con el activo estiman que serían necesarios unos US$500 millones para recuperar su capacidad de producción de aproximadamente 430.000 toneladas de aluminio al año. El proceso podría extenderse entre cinco y siete años.

Una apuesta de US$1.000 millones por el oro venezolano

Además del aluminio, Heeney Capital anunció en septiembre un acuerdo para invertir hasta US$1.000 millones en el desarrollo y explotación de la mina de oro Chocó durante un período de 30 años.

La empresa calcula que el proyecto podría alcanzar una producción de hasta 200.000 onzas de oro anuales, equivalentes a unos US$820 millones según los precios actuales mencionados en el reporte.

La zona de El Callao, donde se encuentra Chocó, enfrenta importantes desafíos de seguridad. Las áreas mineras de la región han estado durante años bajo la influencia de organizaciones criminales que controlan parte de las actividades extractivas.

El gobierno venezolano, encabezado por la presidenta encargada Delcy Rodríguez, desplegó tropas y helicópteros armados en la región durante junio como parte de las acciones para recuperar el control de las zonas mineras.

Analistas citados por Bloomberg consideran que todavía existen dificultades para establecer un control estatal permanente sobre el territorio.

Heeney Capital también evalúa oportunidades relacionadas con el carbón y otros minerales, mientras sus fundadores aspiran a desarrollar una empresa comercializadora de metales con sede en Estados Unidos.

Los grandes productores mantienen distancia

El interés de firmas pequeñas y especializadas contrasta con la cautela de las grandes compañías mineras internacionales. Empresas como Newmont, Barrick Mining y BHP no han anunciado su entrada en los proyectos venezolanos mencionados.

Bloomberg señala que el sector minero venezolano permanece poco desarrollado después de años de crisis económica y aislamiento. Aunque el país posee importantes reservas de oro, bauxita, mineral de hierro y carbón, existen pocos datos independientes sobre el tamaño y las características de sus recursos, lo que incrementa los riesgos para los inversionistas.

Las empresas más pequeñas tienen mayor margen para asumir este tipo de operaciones, mientras que las grandes compañías deben enfrentar mayores exigencias de sus accionistas y procesos internos de evaluación de riesgos.

Por ahora, los proyectos que despiertan mayor interés son los denominados activos brownfield, es decir, instalaciones que ya cuentan con infraestructura y han sido operadas previamente. Esta condición permitiría acelerar una eventual recuperación de la producción y reducir parte de los costos iniciales.

En febrero, durante una comparecencia ante la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Sean Pi afirmó que Heeney Capital administraba una cartera de activos valorada en aproximadamente US$1.200 millones, integrada por nueve proyectos mineros en seis países fuera de Estados Unidos.

Entre esos proyectos figuran una iniciativa de acero y vanadio en Trinidad y Tobago y otra de mineral de hierro en la República del Congo.

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