Antes y después de la muerte asistida de Noelia Castillo, la joven barcelonesa de 25 años con paraplejia que solicitó formalmente la eutanasia en 2024, se ha generado un intenso debate en torno al derecho a morir dignamente, recogido en España a través de la Ley Orgánica 3/2021 de Regulación de la Eutanasia, que entró en vigor el 25 de junio de 2021.
La infancia de Noelia Castillo, según explicó la propia joven en su entrevista televisiva en Y ahora Sonsoles, estuvo marcada por las adicciones y problemas de salud mental de su padre, así como su estancia en centros de menores. En 2022, Noelia sufrió una agresión sexual múltiple y, tras este hecho, intentó suicidarse, quedando parapléjica.
Este suceso le dejó secuelas graves, dolor y sufrimiento crónico e incapacitante: alteración sensitiva, dolor neuropático, incontinencia fecal, dependencia funcional… Es por este motivo por lo que el 10 de abril de 2024 realizó una petición formal de muerte asistida ante la Comisión de Garantía de Evaluación de Cataluña (CGAC). Dos años después y tras un periplo judicial que su padre, de la mano de Abogados Cristianos, ha llevado a cabo con el objetivo de impedir el procedimiento, Noelia ha cumplido su voluntad.
Pese al sufrimiento que la joven padecía y el hecho de que haya expresado firmemente su deseo de poner fin a su sufrimiento, son muchas las personas que, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras, han catalogado la decisión de Noelia de un error, un fallo del sistema o una tragedia que podía evitarse, oponiéndose a la voluntad de la propia Noelia.
Verástegui, Bukele o Elon Musk
James Rhodes, pianista y filántropo de origen británico y nacionalizado en España, fue una de las personalidad relevantes que utilizaron sus redes sociales para intentar conseguir que Noelia cambiase de opinión. “Te pido que seas valiente una última vez y esperes un poquito más para ver con tus propios ojos si existe otra opción. Estoy aquí cuando quieras, querida. Si no creyera al 100% que hay un camino a seguir, no estaría escribiendo esto”, escribía.
Rhodes se ofrecía a cubrir “todos los gastos de la mejor atención médica y psicológica durante el tiempo que necesites hasta que te sientas capaz de tomar esta decisión desde un lugar un poco más tranquilo”. El pianista añadía que su intención no era decir que la decisión de Noelia era incorrecta, sino “proporcionarte algunas herramientas que puedan ayudarte a tomar una decisión tan permanente y definitiva desde un lugar de relativa tranquilidad en lugar de un dolor físico y emocional extremo”.

Quien también ofreció “su ayuda” a Noelia Castillo fue el actor mexicano Eduardo Verástegui: “Noelia, no estás sola, hija. Noelia, yo te ayudo con lo que esté en mis manos. Noelia, no les hagas caso. Noelia, nos haces falta. Noelia, vales mucho. Noelia, tú puedes. Noelia, no les des el gusto. Dios, ayúdanos”, escribía a través de X, sin tener en cuenta que fue la propia joven quien solicitó la eutanasia para poner fin a su sufrimiento.
Verástegui también hacía un “llamado a todos los católicos, cerca y no tan cerca del Hospital Sant Camil, en Sant Pere de Ribes (Barcelona)”: “Es el hospital donde van a asesinar a la joven Noelia Castillo. Júntense, recen y manifiéstense contra el Estado y el sistema podrido que llama ‘derecho humano’ a la decisión de una joven herida, abusada, parapléjica y deprimida de terminar con su vida. No se las pongamos tan fácil, hermanos. Tenemos que pelear. Están a punto de matar a una mujer en nombre de su agenda”.
En el plano político, el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, ha asegurado que el caso de Noelia Castillo supone “el fin último de las organizaciones de ‘derechos humanos’”: “Jamás los escucharemos, no importa cuánto nos ataquen. No tienen nada que venir a decirnos; más bien, nosotros deberíamos estar denunciándolos a ustedes por lo que le hacen a mujeres como Noelia”.

El empresario Elon Musk, contestando a un usuario que afirmaba que Noelia “fue violada en grupo por inmigrantes y el gobierno la mata” —haciendo referencia a un bulo compartido por políticos españoles como Santiago Abascal, aunque la nacionalidad de los tres agresores de la joven no ha trascendido—, escribe “increíblemente trágico”.
El actor estadounidense Kevin Sorbo ha utilizado su cuenta de X para cargar contra el Gobierno de España, “España decidió aplicar la pena de muerte a la víctima. no a los hombres que la violaron en grupo. Nuestro mundo está roto”.
Sorbo, como muchas otras personalidades internacionales que se han mostrado reacios al final de Noelia, obvian que la eutanasia ha sido una petición de la propia joven, que ha querido cumplir su voluntad de morir dignamente y poner fin a su sufrimiento.
por INFOBAE
