La movilización de los «chalecos amarillos» arranca con 23 detenidos en París

La Policía de París informó este sábado de la detención a primera hora de la mañana de 23 personas en relación con la protesta de los «chalecos amarillos», antes incluso del inicio de la marcha oficial y tras el veto de manifestación en los Campos Elíseos, donde las autoridades temen escenas de violencia.

«Dispositivo desplegado por la Prefectura de Policía para la jornada de manifestaciones del 12 de septiembre. 23 arrestos a las 09.15 hora local (07.15 GMT)», indicó la Policía en Twitter.

Las autoridades quieren evitar que la nueva movilización de los «chalecos amarillos» provoque una oleada de destrozos en los Campos Elíseos.

«Hay un problema de serenidad en esta avenida, que es la vitrina de nuestro país», dijo el prefecto de policía de París, Didier Lallemet, en una rueda de prensa este sábado, justificando la razón de la prohibición.

Pese a ello, las tiendas de la popular avenida aparecían esta mañana completamente blindadas ante el temor de que pueda haber destrozos y siguiendo las propias instrucciones de la Policía que les recomendó cerrar a primera hora de la mañana e instalar protección.

Rechazo a las protestas

La Prefectura de Policía ha rechazado las dos marchas en los alrededores de los Campos Elíseos y ha permitido en cambio dos, una entre la plaza de la Bolsa y la Porte de Champerret (noroeste), y otra entre la plaza de Wagram y la plaza de Saint-Pierre, delante de la iglesia del Sagrado Corazón.

En paralelo, uno de los líderes de los «chalecos amarillos», que pretenden con estas convocatorias a nivel nacional volver a la antigua rutina de movilizaciones semanales, Jérôme Rodrigues, llamó a sus seguidores a la «desobediencia civil» y a que oculten sus documentos de identidad para ralentizar los controles.

Un llamamiento que ha sido calificado de «infantil» por Lallamet, que estimó que el dispositivo esta preparado para poder hacer verificaciones de identidad.

En el evento de Facebook de la convocatoria, más de 2.000 personas han indicado que participarán en la concentración pero la policía espera más del doble de asistentes.

En su mensaje, Rodrigues pidió regresar a la calle a los «chalecos amarillos», movimiento que surgió originalmente en el otoño de 2018 para denunciar la subida de impuestos a los carburantes, para denunciar «las injusticias sociales y fiscales que no dejan de crecer».

Al despliegue policial «importante» y «reactivo» preparado para controlar los disturbios se une la demanda de las autoridades para que los manifestantes respeten la distancia física y usen mascarilla, en plena degradación de la situación sanitaria en Francia, que registró ayer más de 9.000 nuevos positivos del coronavirus. EFE