La Casa Blanca informó este martes que, por ahora, no existe una fecha definida para una eventual visita de la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, a Washington, aunque reconoció que la posibilidad ha sido planteada.
La portavoz Karoline Leavitt señaló ante la prensa que no hay planes concretos en agenda. “No tengo una fecha para una visita en este momento. Sé que es algo que se ha mencionado, pero no hay planes firmes”, afirmó desde la sede presidencial estadounidense.
En relación con la excarcelación de presos políticos, Leavitt afirmó que el presidente Donald Trump, su Administración y el país “deben sentirse satisfechos” con el compromiso asumido por el Gobierno encargado en Venezuela, y añadió que Estados Unidos espera que Rodríguez “continúe honrando” ese acuerdo.
El pasado 21 de enero, un funcionario de la Casa Blanca dijo a EFE, días después de la reunión entre Trump y la líder opositora venezolana y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, que Rodríguez tenía previsto visitar Estados Unidos tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses, aunque no detalló fechas ni agenda oficial.
Aunque el mandatario estadounidense ha mantenido a Machado al margen del actual “proceso de transición”, recientemente dejó abierta la posibilidad de involucrarla en el futuro político del país. Por el momento, Trump ha reiterado su respaldo al Gobierno encabezado por Rodríguez, al asegurar que opera bajo la supervisión de su Administración y que ha cumplido con exigencias clave de Estados Unidos, como el acceso al sector petrolero venezolano y el envío de millones de barriles de crudo hacia EE. UU. para su comercialización.
Durante una reciente rueda de prensa, el presidente estadounidense aseguró que ha estado “trabajando muy bien” con la nueva Administración venezolana y sostuvo que se ha logrado la liberación de “muchos presos políticos”.
En paralelo de la reunión Trump y Machado, Rodríguez sostuvo en Caracas un encuentro con el director de la CIA, John Ratcliffe, en la que abordaron asuntos de seguridad y posibles oportunidades de cooperación económica, como parte de los esfuerzos por recomponer las relaciones bilaterales.
Ratcliffe se convirtió así en el funcionario estadounidense de más alto rango y el primer miembro del gabinete de Trump en visitar Venezuela desde la operación militar del 3 de enero, que culminó con la captura y traslado de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, a Nueva York.
Rodríguez ha dicho que si le tocara visitar Washington como líder de Venezuela lo haría “de pie, caminando, no arrastrada”.
La presidenta encargada también se reunió el lunes con Laura Dogu, nueva encargada de negocios de Estados Unidos, quien arribó al país para reabrir la misión diplomática estadounidense, cerrada desde hace siete años tras la ruptura de relaciones entre ambos países.
Dogu trabajará al frente de la Unidad de Asuntos de Venezuela y tendrá como objetivo impulsar un plan de tres fases definido por Washington, que contempla un período de estabilización, seguido por la recuperación y, finalmente, una “transición política”, según explicó el secretario de Estado, Marco Rubio.
El pasado 9 de enero, el Gobierno encargado de Rodríguez anunció el inicio de un proceso exploratorio de carácter diplomático con Estados Unidos, enfocado en el restablecimiento de las misiones diplomáticas y en abordar las consecuencias de lo que califican como el “secuestro” de Nicolás Maduro y su esposa.
