El presidente de Irán pidió respaldar el memorando con EEUU y admitió que el país atraviesa “numerosas dificultades”

El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, exigió este domingo que “todas las autoridades iraníes” respalden e implementen el memorando de entendimiento firmado con Estados Unidos, al tiempo que reconoció que el país atraviesa “numerosas dificultades” en medio de una nueva ofensiva de sanciones económicas anunciada esta semana por Washington.

“Una vez que hemos tomado una decisión y llegado a un entendimiento, todos deben respaldarla y actuar en consecuencia”, afirmó Pezeshkian durante una ceremonia en el mausoleo del fundador de la República Islámica, Ruhollah Khomeini, en lo que sonó como una respuesta directa a las voces internas que cuestionan el acuerdo.

El mandatario argumentó que el pacto refleja un consenso entre los mandos militares y otros funcionarios directamente involucrados en el conflicto, y cuestionó a quienes lo critican sin haber participado de cerca en las negociaciones.

“No hay una sola disposición en este acuerdo que equivalga a una capitulación”, remarcó el presidente, y subrayó que es el líder supremo Mojtaba Khamenei quien fija las políticas del país. El memorando, firmado en junio con el presidente estadounidense Donald Trump, fijó un plazo de 60 días para poner fin a la guerra entre ambos países y alcanzar un pacto sobre el programa nuclear iraní. Ese plazo venció la semana pasada sin que las partes lograran acercar posiciones, en particular respecto de la reapertura del estrecho de Ormuz.

“Numerosas dificultades”: el reconocimiento del impacto económico

El discurso de Pezeshkian se produjo horas después de que Trump anunciara “la operación económica más devastadora jamás emprendida contra cualquier país”, en lo que calificó como un “Día D económico” contra Irán, con el que Washington busca, según sus propias palabras, “hacer colapsar al régimen”.

Frente a ese escenario, Pezeshkian respondió con dureza al plan estadounidense: “Estamos inmersos en una guerra total en los planos económico, militar y de seguridad. Él [Trump] afirma sin rodeos que impone a Irán las sanciones más contundentes o más temibles”, declaró.

Irán asegura que hará frente al "DÍA D económico" de EEUU a pesar de la mala situaciónEjemplares de diarios iraníes con la foto de Trump, tras el anuncio de la nueva ofensiva de sanciones que Washington calificó de «Día D económico» (EFE/EPA/ABEDIN TAHERKENAREH)

Pero también admitió el costo que esa presión tiene sobre la población: “Soy consciente de que nuestra sociedad atraviesa actualmente numerosas dificultades. Hacemos todo lo posible para evitar que la situación se agrave”, sostuvo, y agregó: “Nos esforzamos de todo corazón por superar la inflación, los problemas de subsistencia, el desempleo y garantizar el futuro del pueblo, para que pueda vivir con dignidad y orgullo”.

La admisión del mandatario se da en un país que en los últimos años atravesó varias oleadas de protestas, muchas veces detonadas por el deterioro económico, la inflación y la caída del poder adquisitivo. A fines de diciembre, manifestaciones contra el aumento del costo de vida derivaron rápidamente en un amplio movimiento de contestación contra el poder, que las autoridades reprimieron: reportaron más de 3.000 muertos en esas protestas.

En el mismo discurso, Pezeshkian apeló también a un tono desafiante hacia Washington: “Pensaron que si atacaban Irán, se convertiría en Venezuela. Pero no solo no nos convertimos en Venezuela, sino que el mundo quedó asombrado por nuestro poder”, dijo, en referencia al régimen sancionado de Nicolás Maduro.

El llamado a la unidad interna llega en un momento de fuerte recomposición del poder en Teherán: una nueva generación de comandantes del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica consolida su control del país desde la muerte del entonces líder supremo Alí Khamenei, en un ataque aéreo israelí el 28 de febrero. Entre ellos figura Mohsen Rezaei, nuevo asesor de seguridad nacional, autoproclamado en recientes vallas publicitarias como “máximo responsable de la seguridad y la defensa del país”. Ese recambio refleja el ascenso de los sectores más intransigentes frente a los pragmáticos que impulsaron el memorando con Washington, lo que podría anticipar una postura iraní más dura en las negociaciones que Pezeshkian, con su pedido de respaldo unánime, busca sostener en pie.

El pedido de unidad se da, además, en medio de gestos diplomáticos para destrabar el conflicto: el jefe del Ejército de Pakistán, mariscal de campo Asim Munir, viajará este lunes a Teherán al frente de una delegación oficial para “proseguir con los esfuerzos de Pakistán para contribuir a promover la paz”, según informó el portavoz de la Cancillería iraní, Esmail Baghaei. Pakistán se ha consolidado como uno de los principales intermediarios entre Teherán y Washington desde el inicio de la guerra, el 28 de febrero, que la próxima semana cumplirá seis meses.

por INFOBAE

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