Chile comenzó marzo con nuevas protestas y movilizaciones

Riot police are reached by a petrol bomb during clashes with demonstrators protesting, in Santiago, on November 8, 2019. - Unrest began in Chile last October 18 with protests against a rise in transport tickets and other austerity measures that descended into vandalism, looting, and clashes between demonstrators and police. (Photo by JAVIER TORRES / AFP)

Con cortes de tráfico, barricadas callejeras, un autobús quemado y una persona atropellada comenzó en Chile el primer lunes de marzo, que supone el regreso a la actividad tras el verano austral y, este año, también la intensificación de las protestas sociales después del periodo estival.

Ya en la noche del domingo se registraron algunos cacerolazos desde los balcones de diversas viviendas de ciudades como Santiago, Valparaíso y Concepción, y en la madrugada algunas barricadas con unas pequeñas llamas cortaban el tráfico en algunos puntos de la capital y en otras zonas del país, como Antofagasta.

En algunos lugares hubo enfrentamientos entre manifestantes y agentes policiales del cuerpo de Carabineros.

Uno de los incidentes más graves tuvo lugar en la comuna de Maipú, a las afueras de Santiago, donde un autobús de transporte urbano atropelló y acabó con la vida de un peatón.

El conductor se entregó voluntariamente a la policía y dijo que el hecho se produjo cuando intentaba huir de un ataque de encapuchados.

También en la capital, un bus fue quemado después de que sus pasajeros fuesen obligados a desalojar el vehículo.

Las movilizaciones en Chile comenzaron el 18 de octubre del año pasado en reclamo de un modelo económico más justo y dejaron episodios de violencia extrema con saqueos e incendios y hasta ahora al menos 30 muertos.

A raíz de esos episodios empezó a haber señalamientos por presuntas violaciones a los derechos humanos por parte de las fuerzas de seguridad a la hora de contener las manifestaciones.

Durante el verano, las protestas quedaron relegadas casi exclusivamente a los viernes pero amenazan con recrudecerse con la llegada de la actividad normal en marzo.

“Creo que la represión va a ser mucho mayor en marzo porque muchos santiaguinos que estaban de vacaciones hoy retornaron a sus rutinas, por lo que habrá mucha más gente en las calles que en enero y febrero”, dijo a Efe la joven fotógrafa Javiera Muñoz cerca de la Plaza Italia, núcleo de las manifestaciones de los últimos 4 meses y medio.

Pese a las medidas sociales anunciadas por el Gobierno y al plebiscito sobre una nueva Constitución que tendrá lugar el próximo 26 de abril, muchos ciudadanos siguen mostrando descontento en las calles y la crisis parece lejos de solucionarse.

“Yo creo que este mes va a ser más masivo. La gente ha tenido tiempo de desarrollar las ideas. Este marzo cambiará Chile y después viene el mes de abril, así que será como darle el empuje para cambiar la Constitución, que está hecha solo para la gente de arriba”, afirmó Freddy Campos, que se define como miembro de la denominada “Primera Línea” de las protestas.

A su lado, Elizabeth Barahona, empleada pública de 63 años, declaró su apoyo a los jóvenes que protestan “porque no se quedan callados, a diferencia de lo que ocurría en dictadura” y auguró una gran marcha para el 8 de marzo: “Ojalá haya tanta gente que el domingo dejemos “la cagada” (un gran alboroto)”.

Por redes sociales circula un calendario con movilizaciones prácticamente cada día de marzo, con marchas estudiantiles, por el medio ambiente, por el pueblo indígena mapuche o en contra del actual sistema de pensiones.

“Es la única manera que tenemos de poder proponer cambios y hacer notar nuestro descontento acumulado a lo largo de los años”, señaló a Efe Angelo Molina, tras expresar que “cualquier movilización” desde el inicio de la crisis social se ha “criminalizado” por parte del Gobierno.

PIÑERA: “ESTAMOS MEJOR PREPARADOS QUE EN OCTUBRE”

En una entrevista con la Televisión Nacional, el presidente de Chile, Sebastián Piñera, dijo este domingo que el país no estaba preparado para la violencia que tuvo que enfrentar cuando comenzó el estallido social, el pasado 18 de octubre, pero que ahora sí lo está.

“Tenemos más carabineros, mejor preparados, mejor inteligencia, mejor tecnología, y más carros lanza aguas. Hemos buscado este equipamiento en todas partes del mundo, estamos mucho mejor preparados que lo que estábamos en octubre”, dijo el presidente.

Piñera, además, no descartó volver a decretar un estado de excepción en caso de que así se requiera, tal como hizo en la primera semana del estallido, permitiendo así que el Ejército se encargase de la seguridad.

“Si yo estimara que nuevamente es necesario establecer un estado de emergencia para proteger el orden público, para proteger a mis compatriotas, lo vamos a hacer”, afirmó.

TRANSPORTE URBANO REFORZADO

Para acometer la vuelta a la actividad tras el verano, Santiago de Chile reforzó su sistema de transporte público.

En el Metro hay 111 estaciones operativas de 135, lo que equivale a un 82 %. En abril se abrirán 18 estaciones más, llegando así a un 95 % de la red. En tanto, el último trimestre de 2020 se abrirán las 7 estaciones restantes teniendo así el 100% de la red de Metro operativa.

Debido a la contingencia, Metro está reforzando los portones de acceso a las estaciones, instalando cámaras anti vandálicas al exterior de las estaciones y reforzando portones y casetas de acceso a talleres.

La flota de autobuses urbanos también se ha reforzado con un incremento de un 20 % con respecto a la flota que operó durante el verano, además se han implementado rutas de apoyo para las líneas de Metro que más sufren y ven interrumpido su servicio con las protestas.

EFE