11 detenidos por el atentado que deja ya 115 muertos y un centenar de heridos en Moscú

El Servicio Federal de Seguridad (FSB) ruso ha detenido a once personas relacionadas con el atentado perpetrado el viernes en una sala de conciertos cerca de Moscú, una masacre que ha dejado más de 115 muertos y cientos de heridos. La búsqueda de cadáveres en el lugar de los hechos durará varios días, según ha indicado el gobernador de Moscú.

Entre los detenidos se encuentran cuatro terroristas que participaron personalmente en el ataque, tal y como ha informado el director del FSB, Alexandr Bórtnikov, al presidente ruso, Vladímir Putin, según indica la agencia TASS.

A primera hora de la mañana, el legislador ruso Alexander Khinshtein había informado de la detención de dos de los presuntos atacantes en la región rusa de Briansk tras una persecución en coche, asegurando que un número indeterminado de sospechosos había huido a pie a un bosque cercano.

Durante la tarde del viernes, un grupo de al menos cuatro sujetos armados y con ropa de camuflaje abrieron fuego en el interior de la sala de conciertos Crocus City Hall, con capacidad para 6.200 personas, ubicada en un centro comercial de la ciudad de Krasnogorsk, en las afueras de Moscú.

Además, según informa la agencia de noticias RIA, al menos hay al menos tres niños entre los fallecidos.

El FSB asegura que los autores del atentado se dirigían hacia la frontera entre Rusia y Ucrania y tenían contactos del lado ucraniano. La masacre, aseguran, había sido cuidadosamente planeada. Además, el legislador ruso y ex general Andrei Kartapolov, citado por la agencia RIA, asegura que si se descubre que Ucrania está detrás del atentado del viernes en Moscú, debe haber una respuesta clara en el campo de batalla.

Desde el primer momento, Ucrania se ha desmarcado de la acción terrorista, reivindicada por el autodenominado Estado Islámico, asegurando que «no tienen nada que ver» con lo sucedido.

El número de víctimas mortales asciende a 115

El número de las víctimas mortales ha ascendido este sábado a 115 personas, según ha informado el Comité de Instrucción (CI) ruso. El viernes, las autoridades habían cifrado en 60 el número de víctimas mortales, elevando la cifra a 93 a primera hora del sábado, aunque advirtieron de que esa cantidad podía aumentar conforme avanzaban los trabajos de búsqueda y rescate.

De acuerdo con el gobernador de la región de Moscú, Andréi Vorobiov, este sábado se ha localizado una veintena de cuerpos entre los escombros del edificio atacado. Según los investigadores rusos, la causa de la muerte de los asistentes al concierto son heridas de bala y la intoxicación por humo del incendio provocado por los atacantes, tal y como recoge Efe.

En los hospitales de Moscú y la región de Moscú se encuentran 107 heridos en el atentado. Según fuentes médicas, 44 personas se encuentran en estado grave y otras 16, entre ellas un niño, en estado «muy grave». Según la agencia de noticias RIA, hay al menos tres niños entre los muertos.

Además, el gobernador de la región de Moscú, Andrei Vorobiov, ha informado de que la búsqueda de víctimas entre los escombros de la sala de conciertos durará varios días. «Los equipos de rescate trabajan sin descanso en el lugar (…) Se han encontrado otros 20 cadáveres bajo los escombros. Los trabajos continuarán durante al menos unos días más», ha indicado Vorobiov a través de Telegram, poco después de que el número de muertos ascendiera a 115.

Estado Islámico reivindica el ataque

El viernes por la noche, el autodenominado Estado Islámico reivindicó la autoría del tiroteo, tal y como informó la agencia Amaq, el órgano de propaganda de la organización yihadista.

«Los combatientes del Estado Islámico atacaron una gran agrupación de cristianos en la ciudad de Krasnogorsk, en las afueras de la capital rusa, Moscú, y mataron e hirieron a cientos de personas y causaron una gran destrucción en el lugar antes de retirarse a sus bases de manera segura», informó Amaq en su canal de Telegram.

La masacre se ha perpetrado solo un día después de que el EI reivindicara otro atentado suicida cerca de las oficinas de un banco en el sur de Afganistán. Murieron 23 personas y otras 60 resultaron heridas.

Se trata del ataque más mortífero perpetrado en Rusia desde el asedio a la escuela de Beslán en 2004.