Equipos petroleros usados y adquiridos en subastas de Estados Unidos comenzaron a ser enviados a Venezuela ante las expectativas de recuperación de la industria petrolera, luego del cambio de política de Washington hacia el sector energético venezolano.
La información fue publicada este lunes por Reuters, que documentó el movimiento de camiones, equipos de perforación, bombas, estaciones de válvulas, instrumentos de soldadura y otros implementos desde estados como Texas, Oklahoma y Colorado hacia puertos venezolanos.
Parte de estos equipos está siendo concentrada en un depósito ubicado en Humble, Texas, operado por la empresa Guanta Express. Desde allí, los cargamentos son trasladados por vía marítima hacia los puertos de Guanta y Maracaibo, considerados puntos de entrada relevantes para la actividad petrolera.
Greg Diaz, presidente de Guanta Express, señaló a Reuters que la compañía prevé operar a plena capacidad hacia finales de año y que ya tiene pedidos para los próximos dos buques.
La empresa también informó que recientemente llegaron a Maracaibo contenedores con equipos utilizados para trabajos de reacondicionamiento de pozos. Para sus próximos envíos contempla trasladar dos equipos de 1.500 caballos de fuerza, los de mayor tamaño que ha enviado hasta ahora a Venezuela.
Equipos con distintos niveles de uso
El incremento de las compras también genera interrogantes sobre las condiciones de los equipos. Jesse Cole, director ejecutivo de Sky Drop Capital, una firma involucrada en la adquisición de maquinaria para operaciones en Venezuela, señaló que el mercado de equipos usados puede ofrecer tanto unidades en buenas condiciones como otras con un alto nivel de desgaste.
Reuters citó además el caso de un camión tractor de tres años utilizado para transportar maquinaria pesada, que llegó a Maracaibo en marzo. El vehículo había sido vendido en diciembre por $24.000 en una subasta en Georgia y acumulaba 5.551 horas de motor y más de 140.000 millas.
La antigüedad y el historial de mantenimiento representan otro desafío para las empresas que buscan asegurar estos equipos. David Peña, responsable de la práctica de energía y electricidad para América Latina de la corredora de seguros Marsh, explicó que la falta de registros verificables de mantenimiento e inspecciones puede dificultar la cobertura de las aseguradoras.
Empresas prevén mayor demanda de maquinaria
Ejecutivos de compañías como Chevron, SLB y Formentera Partners consideran que será necesario ampliar la capacidad de producción en zonas petroleras venezolanas, entre ellas el lago de Maracaibo y la Faja del Orinoco.
Ese proceso requeriría equipos de mayor capacidad, incluidos taladros y otras unidades destinadas a la recuperación y reacondicionamiento de pozos.
De acuerdo con Reuters, el interés también se mantiene entre empresas independientes que buscan reactivar pozos en campos maduros, lo que podría sostener la demanda de equipos de menor tamaño para trabajos de mantenimiento y recuperación.
La producción petrolera venezolana llegó a superar los 3 millones de barriles diarios a finales de la década de 1990, pero actualmente ronda los 1,25 millones de barriles diarios, según el reporte, tras años de falta de inversión, corrupción y sanciones internacionales.
El movimiento de equipos comenzó a intensificarse poco después del 3 de enero, cuando Estados Unidos realizó una operación para capturar al entonces presidente venezolano Nicolás Maduro. Jorge Aponte, director ejecutivo de PetroFarm, dijo a Reuters que recibió solicitudes para trasladar maquinaria desde Houston durante la semana posterior a esa operación.
PetroFarm, que adquiere equipos directamente de propietarios y operadores estadounidenses, también ha enviado unidades a Venezuela y tiene previsto trasladar otras en las próximas semanas. Según Aponte, un equipo pequeño para reacondicionamiento de pozos puede costar alrededor de $350.000.
La llegada de esta maquinaria se produce en paralelo a los planes para reactivar la producción petrolera venezolana y a los nuevos acuerdos alcanzados entre empresas estadounidenses y venezolanas para impulsar inversiones en el sector.
