La Tribu demoledora reaccionó y se llevó el triunfo 9-7 contra Navegantes del Magallanes

La ofensiva de Caribes de Anzoátegui fue una de las mejores en bateo situacional tanto en la ronda eliminatoria, como en el Round Robin. Pero algo pasó durante los dos primeros juegos de la Gran Final Empire Keeway, cuando apenas batearon seis hits en 27 turnos, para magro average de .222 con corredores en posición de anotar, yéndose de Puerto La Cruz barridos.

Ese déficit se resolvió el jueves. La Tribu demoledora reaccionó y se llevó el triunfo 9-7 contra Navegantes del Magallanes, en el Estadio José Bernardo Pérez de Valencia, para recortar la desventaja 2-1 en la serie por el gallardete, antes del único día de descanso que tendrá el mano a mano.

“Se habló de ser un poco más calmados”, dijo Hernán Pérez, sobre la conversación que sostuvieron los jugadores previo a la victoria. “La única excepción era si detectábamos los envíos en zona de strike. Creo que hicimos buen trabajo seleccionando los lanzamientos”.

El Productor del Año conectó un jonrón de dos carreras ante José Suárez que le dio a Caribes una ventaja que nunca más perdería en medio de un racimo de seis anotaciones, en el quinto inning.

“Necesitábamos ese batazo desde hace dos días. Lo logré hoy. Y hubo varios muchachos que también pudieron dar el batazo oportuno”, comentó Pérez. “Tenemos un hambre inmensa para remontar y darle una alegría a toda la gente de Puerto La Cruz- Estamos trabajando duro, dando lo mejor de nosotros”.

Para el experimentado utility, quien fue uno de los principales protagonistas de la reacción de Cardenales de Lara en la final anterior, el triunfo, tiene un gusto especial.

“Esta victoria sabe a chocolate”, sonrió Pérez. “Es sabroso irse a dormir así y saber que tenemos más chance de jugar pelota”.

IMPORTANCIA CAPITAL

Caribes conectó 14 hits en la velada, cinco de ellos en posición de anotar (en 13 turnos), sacudiéndose el letargo en situaciones límite de los encuentros anteriores.

“Todo el grupo habló y dio sus consejos”, reveló Carlos Mendoza Jr., quien como cabeza del lineup conectó un sencillo que remolcó las dos rayitas que igualaron la pizarra 3-3, en medio del robusto rally del quinto tramo. “Nos ayudamos entre todos. Fue realmente productiva la charla”.

Pese al sinsabor de los dos descalabros en la Choza, el infielder afirmó que el ánimo nunca se derrumbó.

“Pusimos música en el clubhouse luego de esas derrotas. No queríamos que el ánimo decayera, ese era nuestro objetivo”, relevó Mendoza.”Esta noche, el estadio estaba full, pero no se sentía esa presión, porque siempre estamos conectados”.

Esa actuación ofensiva tuvo como coprotagonistas a Antonio Piñero (de 4-3, con un doble, un boleto, tres carreras anotadas y una empujada), además de Aldrem Corredor (de 4-3 con dos tubeys, una pisada al plato y un par remolcadas que fueron las de la diferencia).

LO QUE VIENE

La serie se reanudará el sábado, de nuevo en Valencia. Caribes irá con Ángel Cuenca como iniciador. En tanto, Magallanes, aún no ha confirmado su abridor.