El Barcelona cae contra el Shakhtar en Champions

Derrota inesperada del Barcelona ante el Shakhtar que no complica demasiado su pase, pero que sí genera dudas en un equipo plano que no trasmite buenas sensaciones, no entraba en los planes perder ante el Shakhtar en Hamburgo, pero no hay nada que objetar a la victoria del club ucraniano.

El Barcelona volvió a jugar un partido plano, sin crear ocasiones, muy parecido al de San Sebastián, pero esta vez no sonó la flauta. Ter Stegen volvió a ser el mejor de su equipo, queda todo dicho. No es que se complique mucho la clasificación, la tiene en su mano, pero moralmente esta derrota puede hacer daño en Can Barça. Los de Xavi estaban jugando con fuego, ganaron de aquella manera a Sevilla, Oporto, Athletic y Real Sociedad, pero en el Clásico y ante el Shakhtar no hubo milagro y quedan al descubierto carencias que parecían olvidadas.

La clasificación estaba cerca y Xavi debió pensar que cuanto antes se cerrara el pase a octavos mejor. Por ello puso en liza un once muy reconocible en el que lo más novedoso era la presencia de Marcos Alonso en el lateral izquierdo, así como la vuelta a la titularidad de Oriol Romeu y Ferran Torres. No perder era suficiente, pero los puntos se pagan bien en la Champions League y en Can Barça cualquier ingreso económico siempre va a ser bien recibido.

El estado del césped del Volksparkastadion de Hamburgo, donde juega el Shakhtar sus partidos como local, no estaba para muchas florituras, algo que no ayudó al juego. El planteamiento de los ucranianos estaba claro: esperar atrás y salir con rapidez a la contra a la mínima oportunidad. Y así llegó la primera gran ocasión del partido cuando Matviyenko se plantó ante Ter Stegen, pero el alemán volvió a hacer una de esas paradas que ganan partidos. Como en San Sebastián el pasado sábado. El Barça lo intentaba con lanzamientos desde lejos de Gündogan y Raphinha, pero sin crear peligro.

El equipo de Marino Pusic salió respondón con un juego combinativo con salida de balón desde atrás que por momentos rozaba el suicidio deportivo. El meta Riznyk tuvo que hacer varios recortes -que ya les gustaría hacer a más de un jugador de campo- para evitar la presión de los jugadores azulgranas. El partido se acercaba al descanso y todo hacía indicar que sin goles, pero no fue así. Una nueva jugada trenzada por los locales acabó con un cambio de juego hacia Gocholeishvili y un centro medido de este que cabeceó Sikan con precisión para poner el 1-0 en el marcador.