Di María liquidó al Real Madrid, PSG gana 3-0 en su debut en Champions

Dos goles de Ángel Di María en la primera parte fue suficiente ante un deslucido Real Madrid hoy en París.

París Saint Germain abre su participación en la UEFA Champions League con un contundente 3-0 ante un flojo desempeño del Real Madrid. El argentino se despachó con dos goles y el local le ganó 3-0 al poderoso conjunto español en la primera fecha de la fase de grupos de la Champions.

Cuando el sorteo determinó que Real Madrid y PSG caían en el mismo grupo y que abrían su participación en la Liga de Campeones nadie hablaba de Ángel Di María.

La expectativa del mundo futbolero por ese entonces apuntaba los flashes para otro lado. Neymar protagonizaba una novela en la que coqueteaba con Barcelona y el Madrid y se terminó quedando a disgusto en Francia. Y Fideo figuraba como una posible moneda de cambio ante una transferencia rutilante.

Los goles cambiaron el escenario por completo. Hasta el bombazo De María a la media hora de juego el encuentro era parejo con un Real Madrid que intentaba progresar en el campo con prolijidad pero se tornaba previsible, lento. No lograba explotar la velocidad de Bale ni la habilidad de Hazard, bien neutralizados por los defensores locales.

Lo del PSG era mucho más directo. Y allí Di María fue el mejor intérprete.

Para el segundo tiempo la salida de Icardi liberó aún más a Fideo, al que se lo podía ver como centrodelantero de acuerdo a cómo se gestaba el ataque. Así tuvo una nueva chance de gol, quedó mano a mano con Courtois, la picó y se fue apenas arriba.

Ya con el Madrid jugado, sobre el cierre de los 90 minutos, llegó el golazo de Thomas Meunier que liquidó la historia.

«Di María puede jugar en cualquier posición. Se mueve muy bien, con buen disparo y es rápido», lo había elogiado Zinedine Zidane el año pasado cuando Fideo todavía se vestía de blanco.

Esta vez fue su verdugo y no disimuló su felicidad a la hora de gritar los goles. El mundo futbolero habla de Di María, el actor secundario al que nadie apostaba y se puso el traje de héroe.