Carla Bruni habla de su cáncer de mama y dejó mensaje sobre la detección temprana

Una biopsia de rutina cambió la vida de Carla Bruni en octubre de 2019. Seis años después de aquel diagnóstico, la cantante, ex modelo y ex primera dama de Francia decidió hablar con detalle sobre el cáncer de mama que mantuvo en reserva durante años, el tratamiento que acaba de completar y el temor que todavía la acompaña ante una posible recaída.

La artista ítalo-francesa, de 58 años, participa en el documental Cancer: la vie devant —“Cáncer: la vida por delante”—, dirigido por Juliette Paquin y emitido esta semana por la cadena francesa M6. Allí relata cómo atravesó una enfermedad que había dado a conocer públicamente recién en 2023, en el contexto de la campaña Octubre Rosa.

“Han pasado seis años desde mi diagnóstico. Acabo de terminar la hormonoterapia; probablemente ahora estoy curada, pero tengo miedo”, afirma Bruni en el documental. “Tengo miedo de las metástasis, tengo miedo de las recaídas”, agrega.

La cantante y ex primera dama de Francia recibió el diagnóstico en octubre de 2019, después de una biopsia de rutina (REUTERS/Sarah Meyssonnier)La cantante y ex primera dama de Francia recibió el diagnóstico en octubre de 2019, después de una biopsia de rutina (REUTERS/Sarah Meyssonnier)

El diagnóstico de cáncer de mama en 2019

El problema de salud de la cantante comenzó tras una biopsia que le indicaron en octubre de 2019. La modelo explicó que en ese primer momento no tuvo una reacción de pánico, aunque el resultado confirmó que tenía un cáncer de mama hormonodependiente.

Bruni había optado por no exponer su enfermedad mientras atravesaba el tratamiento. Cuatro años más tarde, en octubre de 2023, publicó un mensaje en sus redes sociales para contar su experiencia y respaldar las campañas de detección temprana.

En aquella ocasión, la intérprete remarcó que los controles periódicos fueron decisivos para detectar el tumor en una etapa inicial. “Cuanto más pequeño es el cáncer, menor es el peligro”, sostuvo en el documental. También explicó que la intervención quirúrgica fue acotada, que no necesitó una mastectomía y que no recibió quimioterapia.

La artista atribuyó ese desenlace al seguimiento médico. “La razón por la que tuve la versión más leve de este cáncer fue porque me hago mamografías”, señaló al referirse a la importancia de los estudios preventivos.

Carla Bruni junto a su esposo, el ex presidente francés Nicolas Sarkozy, durante una aparición pública (REUTERS/Sarah Meyssonnier)Carla Bruni junto a su esposo, el ex presidente francés Nicolas Sarkozy, durante una aparición pública (REUTERS/Sarah Meyssonnier)

La detección precoz fue el mensaje central de la ex primera dama de Francia

La experiencia de Bruni vuelve a poner el foco sobre la detección del cáncer de mama, una enfermedad que figura entre las más frecuentes en la población femenina. En Francia, el programa organizado de cribado invita a las mujeres de entre 50 y 74 años a realizarse una mamografía cada dos años.

La cantante eligió convertir su testimonio en una exhortación directa a quienes evitan esos controles por temor a un resultado adverso. “No tengan miedo de hacerse estudios”, expresó. Según contó, comprende que el miedo exista, pero considera que no debe convertirse en una razón para postergar las consultas médicas.

Bruni hizo pública la enfermedad durante Octubre Rosa, la campaña internacional dedicada a la concientización sobre el diagnóstico temprano del cáncer de mama. Desde entonces, ha utilizado sus apariciones públicas y redes sociales para insistir en el valor de las mamografías y del seguimiento profesional.

“Probablemente ahora estoy curada, pero tengo miedo”, afirmó la artista sobre la posibilidad de una recaída (REUTERS/Andrew Kelly)“Probablemente ahora estoy curada, pero tengo miedo”, afirmó la artista sobre la posibilidad de una recaída (REUTERS/Andrew Kelly)

El documental de M6 reúne también los relatos de personas anónimas y de figuras públicas como la actriz y cantante Clémentine Célarié y la presidenta de la Asamblea Nacional francesa, Yaël Braun-Pivet. La propuesta busca abordar el cáncer fuera de los relatos dramáticos habituales y mostrar cómo la enfermedad altera la vida cotidiana de quienes la atraviesan.

La hormonoterapia terminó en diciembre de 2025

Tras la cirugía y la radioterapia, Bruni inició un tratamiento de hormonoterapia que se prolongó durante cinco años. La ex primera dama anunció el final de esa etapa el 20 de diciembre de 2025, cuando compartió que había completado el proceso indicado después de su diagnóstico.

En el documental, recordó que el primer año fue difícil por los efectos secundarios. “Te mantiene despierta y te hace transpirar mucho”, explicó sobre una terapia que reduce o bloquea la acción de determinadas hormonas para disminuir el riesgo de que ciertas células tumorales se desarrollen.

Con el paso del tiempo, su perspectiva sobre ese tratamiento cambió. Bruni dijo que entendió la hormonoterapia como una protección activa frente a una eventual reaparición de la enfermedad. “Las mujeres que hacen hormonoterapia tienen que comprender que es una pequeña bendición”, manifestó.

La exmodelo anunció el 20 de diciembre de 2025 que había completado el tratamiento hormonal (REUTERS/Sarah Meyssonnier)La exmodelo anunció el 20 de diciembre de 2025 que había completado el tratamiento hormonal (REUTERS/Sarah Meyssonnier)

La cantante no dejó de reconocer las dudas que persisten luego de completar el tratamiento. Su temor, afirmó, está relacionado con la posibilidad de una metástasis o de una recaída. Esa inquietud convive con la certeza de haber terminado una etapa médica que condicionó su vida durante cinco años.

Cómo cambió su vida después del diagnóstico de cáncer

Bruni relató que el diagnóstico la llevó a revisar aspectos de su rutina. Modificó su alimentación, redujo las cantidades que consume y estableció horarios más regulares para las comidas. También incorporó actividad física de forma sostenida.

“Decidí convertirme en una especie de deportista constante”, comentó. Según explicó, buscó evitar la sensación de quedar a merced de la enfermedad, sin capacidad de intervenir en su propia vida cotidiana.

La artista también interpretó el cáncer como una señal para revisar su bienestar emocional y sus hábitos. “Es un mensaje que me envía mi cuerpo”, dijo. Para Bruni, esa experiencia abrió un proceso de reflexión sobre aquello que debía cambiar, aunque evitó presentar la enfermedad como una enseñanza o un hecho positivo en sí mismo.

En el libro Merci pour le non, de Elisa Tovati, la cantante también habló de otro aspecto personal. Allí habló de sus antecedentes de adicción al alcohol y al tabaco y de la importancia que tiene para ella mantenerse sobria.

A pesar de que terminó el tratamiento hormonal y de que describe su situación con esperanza, Carla Bruni no elimina el miedo de su relato. La ex primera dama francesa reconoce que esa preocupación forma parte de la vida posterior al cáncer, incluso cuando los estudios y los tratamientos concluyen.

“Intento no vivir con miedo”, señaló en el cierre de su participación en el documental. Luego puso el foco en el presente: “Ahora mismo, mientras hablo con ustedes, no tengo miedo. Entonces, la vida es el ahora”.

por INFOBAE

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