El casquete septentrional de Marte guarda una superficie congelada mucho más pura de lo que los científicos calculaban hasta ahora. Un nuevo análisis de datos orbitales y de superficie encontró que el material expuesto contiene menos del 3% de impurezas sólidas, lejos del 25% que estimaban trabajos anteriores.
La diferencia cambia la manera de entender cómo se comporta esa capa congelada frente al Sol. Cuanto más sucia es la superficie, más oscura se vuelve y más rápido se calienta y se evapora, igual que una camiseta oscura absorbe más calor bajo la luz solar.
Cómo se midió la pureza de la superficie
Los especialistas interpretan la composición de esa región marciana a partir de cómo refleja la luz, con datos captados por las sondas Mars Express y Mars Reconnaissance Orbiter y con información recogida por el módulo Phoenix en su sitio de aterrizaje.
El problema es que ese brillo depende de varios factores combinados: el tamaño de los granos, la cantidad de material oscuro mezclado y la disposición de las capas.
Durante años, estudios distintos ajustaron esos mismos datos con combinaciones muy diferentes de esas variables, lo que generó resultados contradictorios. En el sitio del Phoenix, las estimaciones sobre el contenido de material oscuro llegaron a variar hasta por un factor de 25 entre un trabajo y otro.
Un modelo pensado para la nieve terrestre
Aditya Khuller, investigador de la Universidad de Washington, explicó que existía un desacuerdo amplio sobre cuánto material oscuro se mezcla con el agua congelada cerca del polo norte marciano.
Junto con Pari Mohan, de la Universidad de Edimburgo, aplicó un modelo físico creado originalmente para estudiar nieve y hielo en la Tierra. Para ello, adaptó el modelo a seis puntos del norte del planeta: dos sitios del casquete residual, los cráteres Korolev y Louth, la región de Chasma Boreale y el punto donde aterrizó el Phoenix.

Los resultados se alejan de cálculos previos. Un análisis anterior con datos de Mars Express sobre el cráter Korolev había sugerido alrededor del 22% de material oscuro en masa, mientras que el nuevo trabajo encontró valores significativamente menores en la capa superior de las mismas observaciones.
Capas que esconden un clima antiguo
El estudio también describe una estructura en capas alternadas, con bandas más contaminadas ubicadas entre bloques de hielo más puro, algo que los propios investigadores comparan con un sándwich helado. Cada invierno se forma una escarcha cargada de polvo sobre la superficie, que desaparece con el verano marciano y deja al descubierto material más antiguo y limpio debajo.
Según Khuller, observar cómo cambiaba el brillo con el paso del tiempo permitió identificar esa escarcha invernal más oscura, que se disipa en la temporada cálida y revela capas previas más puras. Esas capas, señaló, conservan información sobre el clima que existía en Marte hace miles de años, cuando ese hielo se habría formado a partir de nevadas.
Las oscilaciones que provocan glaciaciones
El planeta atraviesa glaciaciones extensas que depositaron capas delgadas de agua congelada sobre buena parte de su superficie. A diferencia de la Tierra, estabilizada por la atracción gravitacional de la Luna, Marte solo cuenta con dos satélites pequeños y por eso se bambolea de forma más pronunciada en su eje.
Según los autores, ese balanceo irregular desencadena los períodos glaciales tan marcados en la historia marciana. Mohan y Khuller firmaron el trabajo completo, publicado en la revista npj Space Exploration.
