El primer ministro británico, Andy Burnham, reconoció el fracaso del Brexit y no descartó que el Reino Unido pueda plantearse en el futuro un nuevo acercamiento a la Unión Europea.
Sin embargo, la reacción en Bruselas ha sido prudente, mientras los escépticos señalan que los partidarios de un eventual regreso al bloque no han logrado construir hasta ahora un movimiento de masas dentro del Reino Unido.
El Brexit hizo «más daño que bien»
Durante la conferencia del Partido Laborista, Andy Burnham afirmó que el Brexit «ha hecho más daño que bien» y se comprometió a poner en marcha una revisión de fondo de la relación del país con la Unión Europea.
«El Brexit no nos ha dado el control», afirmó, argumentando que el Reino Unido no solo no ha recuperado el control sobre la inmigración —como prometían sus partidarios—, sino tampoco sobre la economía.
«Aprovecharé la oportunidad de la cumbre para exponer ante ustedes y ante el país cuáles creo que son las distintas opciones para la relación a largo plazo de Gran Bretaña con nuestros socios europeos», declaró.
En una entrevista posterior, Burnham volvió a defender que Londres debería estudiar distintas opciones para su futura relación con la UE, incluida no solo una eventual reincorporación plena, sino también un regreso al mercado único europeo o a la unión aduanera.
El regreso a Europa no será tan sencillo
La Comisión Europea reaccionó con cautela a las declaraciones del ‘premier’ británico. «No tenemos una bola de cristal en este lado de la mesa», señaló el 1 de octubre la portavoz principal de la Ejecutivo europeo, Paula Pinho, ante la prensa en Bruselas.
«Estamos muy interesados en aprovechar las buenas oportunidades, pero el diablo está en los detalles», añadió, al tiempo que expresó la esperanza de que «pronto tengamos una cumbre y podamos partir de ahí».
El presidente francés, Emmanuel Macron, que dejará el cargo el próximo año, recibió la decisión con entusiasmo. «Es una muy buena noticia, tanto para su país como para los europeos», afirmó.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, se sumó a esta valoración y aseguró que Madrid «recibiría con los brazos abiertos» el regreso del Reino Unido, después de que el Brexit haya demostrado ser «una enorme pérdida para el pueblo británico y para el proyecto europeo en su conjunto».
No se entra dos veces por la misma puerta
Mientras, el medio conservador Brussels Signal recuerda que Burnham es el séptimo primer ministro británico en una década y que llegó al cargo sin unas elecciones generales, mientras el partido derechista Reform UK, de Nigel Farage, encabeza los sondeos.
Precisamente Farage fue uno de los principales impulsores ideológicos de la campaña para abandonar la UE. Teniendo en cuenta la popularidad actual de su partido, resulta difícil dar por sentado que un regreso al bloque cuente con un amplio respaldo en el Reino Unido.
En una conversación con RT, George Galloway, político británico y fundador del Partido de los Trabajadores, coincidió en que el actual primer ministro no tiene ese derecho.
«Andy Burnham no tiene en absoluto derecho a reincorporar al Reino Unido a la Unión Europea. De hecho, podría decirse que no tiene derecho a hacer nada en absoluto. Es un primer ministro que nadie ha elegido, algo muy nuevo en la política británica», declaró.
Además, UnHerd señala que, pese a las condiciones aparentemente favorables, los partidarios de la reincorporación no han conseguido crear un movimiento de masas que impulse el regreso a la UE.
¿Puede el Reino Unido volver a la UE?
Una eventual vuelta exigiría un nuevo referéndum y posiblemente años de negociaciones, mientras que Bruselas probablemente plantearía estrictas condiciones. Una de ellas podría ser la adopción del euro, aunque no está claro que Londres estuviera dispuesto a aceptarla.
«17,4 millones de británicos votaron a favor del Brexit. Es la mayor votación a favor de alguien o de algo en toda la historia del Estado británico, y solo otro referéndum, que será muy reñido —se lo aseguro—, podría revertir la decisión de salir de la Unión Europea», señaló Galloway a RT.
Por su parte, The Guardian apunta a otro problema: la propia Unión Europea también ha cambiado. La cuestión, destaca el medio, es si el Reino Unido estaría dispuesto a incorporarse de nuevo a un bloque que se ha vuelto más integrado desde el punto de vista financiero, más intervencionista en materia económica y más orientado hacia la geopolítica.
«Imagínese querer volver a un club cuyo techo se ha venido abajo, que está plagado de carcoma y de todo tipo de podredumbre, y que se ha embarcado en políticas exteriores desastrosas en Oriente Medio, en Asia Occidental y, quizá lo más grave de todo, en Ucrania», concluyó Galloway.
