Cómo limpiar el horno y quitar la grasa acumulada: paso a paso

Una capa oscura sobre las paredes, salpicaduras endurecidas y olor a grasa recalentada suelen aparecer después de varios usos del horno. La limpieza con bicarbonato de sodio, agua y vinagre es una alternativa doméstica para aflojar los residuos adheridos antes de retirarlos con una esponja o paño.

El método requiere pocos elementos y apunta a tratar el interior del electrodoméstico sin recurrir a limpiadores abrasivos. La clave está en no frotar de inmediato las manchas quemadas: primero hay que dejar que la preparación actúe sobre la suciedad y luego retirar los restos con movimientos suaves.

Cómo limpiar un horno con bicarbonato y vinagre

Antes de comenzar, el horno debe estar apagado y sin fuentes de calor. Conviene retirar las bandejas y rejillas para poder acceder a las paredes, la base y los laterales. Ese paso también permite limpiar cada pieza por separado, con menos dificultad.

Una mano con guante amarillo cepilla la resistencia eléctrica de un horno apagado con un cepillo de dientes. Las paredes internas del horno están sucias.El bicarbonato debe formar una pasta espesa para mantenerse sobre las superficies con suciedad acumulada (Imagen Ilustrativa Infobae)

La preparación se realiza con bicarbonato de sodio, agua y vinagre. El bicarbonato permite formar una pasta que se adhiere a las superficies con grasa acumulada, mientras que el vinagre aporta acidez a la mezcla. Una de las variantes propone llevar el horno a 100 °C durante 45 minutos para facilitar que los restos endurecidos se ablanden antes de la limpieza final.

La mezcla debe aplicarse sobre las zonas con mayor acumulación de suciedad. Es preferible evitar los conductos, las resistencias, los ventiladores y otros componentes eléctricos. También es necesario trabajar con ventilación, en especial si el horno conserva olor a comida quemada o restos de grasa.

Una vez transcurrido el tiempo de reposo o calentamiento indicado, se puede retirar la preparación con un paño húmedo. Si permanecen manchas puntuales, conviene repetir la aplicación solo sobre esas áreas, en lugar de aumentar la fuerza al frotar. El objetivo es desprender los residuos sin dañar el esmalte interno.

El tiempo de acción ayuda a aflojar la grasa quemada

Horno eléctrico plateado con puerta de vidrio abierta hacia abajo. Interior con rejilla y bandeja sucias; vidrio con manchas de grasa.Una variante del método propone calentar el horno a 100 °C durante 45 minutos antes de retirar los residuos (Imagen Ilustrativa Infobae)

La suciedad reciente suele salir con una limpieza básica, pero los restos que se acumulan durante semanas pueden quedar adheridos a las paredes y al piso del horno. En esos casos, dejar actuar la preparación durante 45 minutos permite que la limpieza posterior requiera menos esfuerzo.

El bicarbonato puede utilizarse como pasta, con una cantidad moderada de agua hasta lograr una consistencia espesa. La mezcla no debe quedar demasiado líquida, ya que podría escurrirse antes de actuar sobre las manchas. El vinagre puede incorporarse en pequeñas cantidades o aplicarse luego sobre el bicarbonato, según el nivel de suciedad.

El proceso no reemplaza la limpieza regular. Cuando la grasa se endurece por efecto del calor, suele requerir más de una pasada. Por eso resulta útil revisar el horno después de cada uso y retirar salpicaduras cuando el equipo ya se haya enfriado.

También conviene prestar atención a las rejillas. Estas piezas suelen acumular grasa en los bordes y en las uniones metálicas. Se pueden tratar con la misma preparación y dejar reposar antes de pasar una esponja. Si es necesario, el procedimiento puede repetirse hasta que desaparezcan los restos visibles.

Ilustración en acuarela de unas manos que sostienen un molde frente a un horno abierto con varias bandejas.La preparación debe aplicarse lejos de resistencias, ventiladores, conductos y componentes eléctricos (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cómo limpiar el vidrio de la puerta del horno

El vidrio frontal suele mostrar manchas de grasa, vapor y restos de alimentos. Para limpiarlo sin desmontar la puerta, se puede aplicar bicarbonato con un paño suave, siempre que exista un espacio que permita alcanzar la zona entre los cristales.

La limpieza debe hacerse con cuidado para evitar rayar el vidrio. Un paño de microfibra o una esponja no abrasiva permite retirar los restos sin marcar la superficie. Si el horno es antiguo o no cuenta con una abertura para acceder al interior de la puerta, puede ser necesario desmontar los laterales o quitar la puerta, aunque esa tarea debe realizarse de acuerdo con las indicaciones del fabricante.

No se deben mezclar productos de limpieza distintos sin conocer su composición.

La limpieza profunda puede espaciarse si se adoptan medidas simples después de cocinar. Tapar los recipientes cuando sea posible, usar papel para hornear y retirar los derrames apenas el horno se enfríe reduce la formación de capas de grasa.

También ayuda revisar las bandejas tras cada uso. Los líquidos que caen sobre una superficie caliente se endurecen rápido y, con el tiempo, pueden generar humo y olores durante la cocción. Un paño húmedo después de utilizar el horno suele ser suficiente para evitar que esos restos se conviertan en manchas difíciles.

El mantenimiento periódico permite conservar el interior del equipo en mejores condiciones y evita que la grasa acumulada se transfiera a bandejas, moldes y recipientes durante las próximas preparaciones.

por INFOBAE

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