El Gobierno venezolano ha estado anunciando en las últimas semanas, acuerdos importantes de inversión con empresas internacionales para impulsar la producción de petróleo y gas en la nación.
Compañías como British Petróleum (BP), Shell, XRG de los Emiratos Árabes Unidos y UCC Holgding de Catar acordaron recientemente cronogramas con las autoridades venezolanas para explotar los campos gasíferos costa afuera del campo Loran, ubicado en la Plataforma Deltana.
En junio de 2025, la primera fase de explotación fue otorgada a la empresa Shell y en esta segunda etapa, entra la firma británica BP, así como también las compañías de origen emiratí y catarí.
Fuentes relacionadas al Gobierno Nacional indicaron que la finalidad de esta operación en el sector gasífero es iniciar la exportación de gas a países de Europa.
Cabe resaltar que Venezuela ocupa el sexto puesto como productor de gas en América Latina, por detrás de naciones como Argentina, Trinidad, Brasil, Bolivia, y México, a pesar de tener las reservas más grandes de la región, puesto que produce unos 31 millones de metros cúbicos al año.
Contratos petroleros
Hace poco, las autoridades venezolanas informaron sobre Contratos de Participación Productiva (CPP) con compañías estadounidenses como Hunt Oil y Crossover, así como también alianzas con la estadounidense-francés Slumberger, consorcio que está realizando estudios integrados de pozos petroleros.
En ese sentido, la ministra de Hidrocarburos, Paula Henao, apuntó recientemente en un foro en EEUU que «Venezuela no solo muestra al mundo sus cuantiosas reservas de petróleo y gas, sino también los mecanismos contractuales que permiten convertir esas reservas en barriles de superficie».
El economista especializado en temas petroleros y profesor universitario, Francisco Monaldi, precisó que «lo verdaderamente importante en materia de inversiones internacionales está ocurriendo en el gas», lo que consideró que «es una buena noticia».
«Algunos son acuerdos negociados hace años ya con Shell. En Trinidad hay un campo gasífero al otro lado de la frontera, Manatí, que es el mismo campo. Ellos han desarrollado las cadenas productivas para sus proyectos petroquímicos», dijo.
Explicó que la empresa Shell «tiene tiempo trabajando con Trinidad» y sumó que el negocio con Venezuela «sería muy atractivo, porque queda amparado por la Ley de Gas, que tiene regalías más bajas y estimula la inversión privada, y porque del lado venezolano no hay que hacer mayores inversiones, hay capacidad instalada. Todo el gas se va a monetizar vía Trinidad».
En cuanto al tema petrolero, Francisco Monaldi resaltó que las compañías aún no han cambiado por completo al nuevo marco legal: «hay muchas indefiniciones y se han firmado contratos operativos poco claros, que dejan una enorme discrecionalidad al Estado».
«PDVSA ha negociado contratos detalladamente con empresas privadas. El CPPH (Contrato de Participación Productiva de Hidrocarburos) de Hunt Oil y Crossover es el primero que se firma con la nueva ley», detalló.
Inversión en ambos sectores
Por su parte, el economista venezolano, Alejandro Grisanti, aseguró que el sector petrolero tendrá influencia en el crecimiento económico futuro de Venezuela: «de lo que no hay dudas es que la inversión petrolera y gasífera internacional se ha reactivado en Venezuela».
«Se está canalizando a aquellos pozos que puedan obtener un máximo de incremento de producción con una inversión pequeña. Yacimientos que habían quedado inactivos», enfatizó.
