A un mes de su excarcelación en Venezuela, luego de pasar un año como preso político, el exdiputado Enrique Márquez fue uno de los invitados sorpresa en el discurso del martes del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien destacó las liberaciones en el país sudamericano.
Márquez fue una de las primeras figuras de renombre excarceladas en enero en Venezuela desde que el chavismo anunció el proceso días después del ataque de EE.UU. en Caracas en el que fue capturado Nicolás Maduro.
El líder opositor había permanecido en el infame centro de detención El Helicoide desde su arresto en enero de 2025, días antes de que Maduro juramentara un nuevo mandato en medio de cuestionamientos sobre las elecciones de 2024. Su familia denunció que fue “secuestrado por grupos parapoliciales” y luego el Gobierno lo acusó de formar parte de una presunta trama golpista, sin hacer públicas las supuestas evidencias.
Márquez se desvinculó de la coalición opositora mayoritaria y fue candidato en esos controvertidos comicios por el partido Centrados. La habilitación de su inscripción fue leída por parte de la oposición como un intento de dividir el voto contra el chavismo, aunque no obtuvo un gran caudal de apoyos.
Criticó la victoria atribuida por el Consejo Nacional Electoral a Maduro, con el conocimiento de haber sido vicepresidente de ese organismo entre 2021 y 2023, y se negó a firmar un acuerdo promovido por Maduro para respetar los resultados proclamados, reclamando la publicación de actas con el detalle de la votación.
Además, presentó una solicitud de revisión de la sentencia de la Sala Electoral que convalidó el anuncio del CNE, pero la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela declaró inadmisible el recurso. Márquez criticó la decisión y dijo que no fue al fondo de lo planteado. “Fíjense la carencia de lógica, lo rechaza y no explica por qué”, reclamó en rueda de prensa.
Unos días antes de su arresto, dijo que la “voluntad de cambio” político de los venezolanos estaba intacta pese a la decisión de la Justicia que ratificó como ganador a Maduro. Pasó un año en el centro de detención más temido del país, símbolo de la persecución política por las denuncias de organismos de derechos humanos.
“Me complace informarle que su tío no solo ha sido liberado, sino que está aquí esta noche”, anunció Trump a Alejandra González, sobrina de Márquez, antes de que el exdiputado entrara el martes en la Cámara de Representantes. “Alejandra temía no volver a ver a su tío”, agregó Trump, quien ratificó que está trabajando con el Gobierno de la presidenta encargada Delcy Rodríguez.
“Ellos han ordenado el cierre de esa vil prisión y ya han liberado a cientos de presos políticos, y habrá más”, afirmó el mandatario.
La organización Foro Penal contabiliza desde el 8 de enero más de 540 presos políticos excarcelados, entre libertades plenas y medidas cautelares, pero advierte que todavía hay cientos de detenidos. La semana pasada, la Asamblea Nacional aprobó un proyecto de ley que otorga amnistía a las personas que fueron procesadas o condenadas por razones políticas, allanando el camino para nuevas liberaciones.
