Colombia no podrá concretar en el corto plazo la importación de gas desde Venezuela por medio Ecopetrol, debido a las restricciones derivadas de las sanciones impuestas por Estados Unidos al sector energético.
Así lo confirmó el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma en una rueda de prensa, tras su visita a Caracas donde sostuvo un encuentro con presidenta encargada, Delcy Rodríguez, para evaluar mecanismos de cooperación en materia gasífera.
De acuerdo con el funcionario colombiano, cualquier operación que involucre a la empresa requeriría una autorización especial del Gobierno estadounidense, debido a las medidas que pesan sobre Petróleos de Venezuela (Pdvsa) y administradas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), organismo adscrito al Departamento del Tesoro de EE. UU.
Palma explicó que gestionar una nueva licencia ante Washington podría resultar un proceso prolongado, lo que complica los planes de Bogotá, que busca soluciones rápidas ante el déficit energético que enfrenta el país.
“El factor tiempo es determinante”, señaló al referirse a la necesidad de garantizar el suministro.
Por su parte, el presidente Gustavo Petro publicó una serie de mensajes en su cuenta de X en los que abordó el acercamiento con Venezuela y planteó su visión más amplia de la cooperación regional.
Entre sus afirmaciones, el mandatario sostuvo que “no estamos pensando traer petróleo de Venezuela, no se necesita”, aunque admitió que “si acaso, es posible el petróleo de Apure o Barinas que es liviano y podría refinarse en Barrancabermeja”.
Petro agregó que Colombia podría desempeñar un papel como país transportador de gas al mundo si Venezuela avanza en su propia transición energética y abogó por reactivar el sector eléctrico del occidente venezolano con energías limpias, incluso como respaldo a la extracción hidrocarburífera.
Además, propuso que Colombia reciba agua dulce de Venezuela para la región de La Guajira y destacó la importancia de la planta de tratamiento de aguas de Cúcuta para ayudar a limpiar el río Zulia.
“No hay crisis, disminuye en Colombia la demanda por combustibles importados”, también afirmó Petro, aludiendo a que esa tendencia de descenso debería acelerarse gracias a políticas de aranceles más altos sobre vehículos que consumen hidrocarburos y a los cambios en la matriz energética y de movilidad del país.
