Una piedra de 3,5 kilos sostuvo una puerta durante décadas en Rumania hasta que descubrieron que era ámbar de hasta 70 millones de años

Una piedra kilos sostuvo unaImagen generada por inteligencia artificial

Durante décadas, una familia rumana usó una piedra pesada para mantener abierta la puerta de su casa en un pueblo cercano a Colți, en el Condado de Buzău. Nadie imaginaba que ese objeto cotidiano escondía un fragmento de ámbar de 7,7 libras, unos 3,5 kilogramos, con una antigüedad estimada entre 38,5 millones y 70 millones de años.

La piedra llevaba allí desde que la dueña original la recogió en el lecho de un arroyo cerca del pueblo, en las estribaciones de los Cárpatos, donde la erosión natural deja expuestos yacimientos de ámbar en bruto.

Tras la muerte de la mujer en 1991, un familiar heredó la vivienda y sospechó que la roca era algo más que una simple piedra de río.

El pariente que heredó la propiedad vendió el fragmento al Estado rumano, que lo clasificó como tesoro nacional. Las autoridades enviaron entonces la pieza a especialistas del Museo de Historia de Cracovia, en Polonia, quienes confirmaron que se trataba de ámbar auténtico.

Cómo se formó esta variedad de ámbar

El ámbar se origina cuando la resina de árboles antiguos queda sepultada en sedimentos y se endurece químicamente a lo largo de millones de años. A diferencia de la savia, que transporta agua y nutrientes por el interior del árbol, la resina actúa como una barrera protectora que sella heridas en la corteza y defiende contra insectos y enfermedades.

Los antiguos bosques de coníferas que cubrían la región de Buzău generaron enormes cantidades de esa resina. Con el paso de las épocas geológicas, los ríos arrastraron el material ya endurecido hasta depósitos sedimentarios, dando origen a las reservas que se explotan artesanalmente en los alrededores de Colți.

Rumanita: el ámbar oscuro de buzău

Esta variedad regional es conocida como rumanita o ámbar de Buzău, y se distingue por sus tonalidades oscuras, que van del rojo profundo al marrón y casi negro. Esa paleta de colores la diferencia de las tonalidades más claras del ámbar Báltico, mucho más conocido fuera de Europa del Este.

El tamaño del fragmento lo convierte en un ejemplar poco común, ya que la mayoría de los hallazgos de ámbar en bruto pesa apenas unos gramos. 

Foto: Museo del Condado de Buzău

Un tesoro en custodia desde 2022

Desde 2022, el fragmento se exhibe en el Museo del Condado de Buzău, donde está protegido como patrimonio nacional. 

El director del museo, Daniel Costache, señaló que, aunque circulan estimaciones de mercado cercanas a 1,1 millones de dólares, el verdadero valor científico y cultural de la pieza resulta difícil de calcular.

Especialistas todavía examinan el interior de la pieza en busca de posibles inclusiones fósiles que podrían elevar aún más su relevancia científica. 

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