Indiana halló una solución ingeniosa para enfrentar la escasez de agua: transformar una antigua cantera de piedra caliza en un depósito capaz de almacenar 3.2 mil millones de galones.
El proyecto, completado en 2021 en Fishers cerca del embalse Geist, costó 30 millones de dólares: 13 millones por la adquisición del terreno y 17 millones en construcción. La cifra resulta ínfima comparada con los 600 a 700 millones que habría exigido construir un embalse convencional de capacidad similar. El financiamiento provino del presupuesto de capital de Citizens Energy Group.
La región de Indianápolis enfrenta un dilema climático complejo: recibe aproximadamente 42 pulgadas de lluvia anuales, pero de manera errática, lo que genera inundaciones en épocas húmedas y sequías en períodos secos.
Durante la sequía de 2012, ambos embalses principales cayeron drásticamente — Geist bajó 18 pulgadas y Eagle Creek un pie — obligando a las autoridades a imponer restricciones de agua a comunidades locales.
Cómo funciona el nuevo depósito
El sistema opera con elegante simplicidad: cuando el embalse Geist recibe más agua de la que puede almacenar, una estructura de toma desviá el excedente hacia la cantera. Una vez que disminuye el flujo, una estación de bombeo retorna el agua al embalse principal, que la distribuye al sistema downstream regional.
Según Schnabel Engineering, la obra subterránea fue compleja. Cuatro pozos de 220 pies de profundidad con diámetro de 60 pulgadas, más un túnel de aproximadamente 250 pies, se excavaron utilizando técnicas de perforación y voladura. Se aplicó estabilización de encostas alrededor de las paredes y bordes de la cantera, y se agregaron una carretera de acceso dedicada y cerca perimetral.
El sistema de toma puede desviar hasta 100 millones de galones diarios, mientras que el bombeo puede retornar 30 millones, cifras máximas distintas de la capacidad total de almacenamiento.
Por qué esta solución era necesaria
Proyecciones indicaban que la región de Indianápolis requeriría 50 millones de galones adicionales diarios para 2050. Citizens Energy Group comenzó los planes preliminares en 2013, examinando primero si las paredes de caliza de la cantera abandonada podrían contener agua durante períodos prolongados sin filtraciones. Los ingenieros también evaluaron impactos constructivos y posibles conflictos con desarrollos futuros en la zona.
La reutilización transformó lo que era un agujero vacío en un activo crítico de infraestructura. Sin esta conversión innovadora, la región habría enfrentado opciones costosas: construir desde cero o aumentar la dependencia de sistemas insuficientes durante sequías futuras.
Por qué la cantera funciona mejor que un embalse convencional
La clave está en la geometría. Un embalse tradicional necesita una superficie extensa de agua para almacenar el mismo volumen, lo que requiere ocupar mucho terreno.
La cantera, en cambio, es profunda y estrecha: almacena aproximadamente la mitad del volumen del embalse Geist usando menos de una vigésima parte de su superficie. Esto significa que el agua se guarda «hacia abajo» en lugar de «hacia afuera», utilizando eficientemente el espacio subterráneo que ya existía.
