Plásticos del Pacífico sostienen comunidades donde especies costeras viven y se reproducen a miles de kilómetros de la orilla

Foto: Thomas Parker/Pexels

Los residuos plásticos que flotan en el océano no solo representan un problema por su acumulación y por el riesgo que suponen para la fauna. También pueden funcionar como superficies de transporte para organismos marinos. Un estudio publicado en 2023 en la revista Nature Ecology & Evolution encontró diversas especies de invertebrados costeros sobre fragmentos de plástico recogidos en el giro subtropical del Pacífico Norte, una región de mar abierto alejada de los ecosistemas costeros donde suelen vivir estos animales.

Los investigadores analizaron residuos flotantes recogidos en el Pacífico Norte y encontraron 37 grupos taxonómicos de invertebrados asociados con ambientes costeros. Estas especies aparecieron en el 70,5 % de los objetos examinados. El resultado mostró que ciertos organismos pueden sobrevivir en alta mar y que algunos también pueden reproducirse sobre superficies flotantes, en lugar de limitarse a un desplazamiento breve desde la costa.

El plástico puede permanecer en el océano durante largos períodos y ofrecer una superficie relativamente estable para que distintos organismos se adhieran. A medida que los residuos viajan con las corrientes, también pueden transportar comunidades que antes estaban asociadas principalmente con zonas litorales. Los autores del estudio describieron esta comunidad emergente como un sistema influido por la presencia creciente de materiales flotantes.

Qué significa el hallazgo para los ecosistemas marinos

El transporte de organismos puede modificar las interacciones ecológicas en mar abierto. Las especies que viajan sobre residuos podrían competir por espacio y recursos con organismos pelágicos, es decir, aquellos que habitan las aguas abiertas. También existe la posibilidad de que los objetos flotantes faciliten la dispersión de especies hacia regiones donde antes tenían menos oportunidades de llegar.

No obstante, el estudio no demuestra que todos los residuos plásticos transporten organismos ni que cada especie sobreviva durante todo el trayecto. Los resultados corresponden a los objetos analizados y a la región estudiada. Para comprender la magnitud de estos procesos se necesitan investigaciones adicionales sobre la supervivencia, la reproducción y los efectos ecológicos de las comunidades asociadas al plástico.

No existe una isla compacta de basura

La expresión «isla de basura» puede dar una imagen equivocada del giro del Pacífico Norte. La acumulación está formada por residuos de distintos tamaños distribuidos en una zona extensa, no por una isla sólida que pueda recorrerse como un territorio continuo. Parte del plástico es visible en la superficie; otra parte se fragmenta en piezas pequeñas o se distribuye a distintas profundidades.

La presencia de organismos costeros sobre estos materiales refuerza la importancia de reducir la entrada de plástico al mar. Mejorar la gestión de residuos, evitar los descartes inadecuados y limitar los productos desechables innecesarios puede contribuir a disminuir la cantidad de superficies artificiales que permanecen flotando durante años.

El estudio amplía la comprensión de la contaminación marina: los plásticos no son solo residuos que dañan a los animales por ingestión o enredo, sino también objetos capaces de modificar las formas en que algunas especies se desplazan y ocupan el océano.

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