Una conexión Wi-Fi lenta, con interrupciones o alcance limitado en ciertos cuartos no siempre es responsabilidad del proveedor de internet. Varios aparatos y dispositivos ubicados cerca del router también afectan la calidad de la red inalámbrica. El problema surge porque muchos equipos funcionan en frecuencias similares a las del Wi-Fi.
Las redes inalámbricas operan principalmente en las bandas de 2,4 GHz y 5 GHz, y cuando varios dispositivos sin cable comparten el mismo espacio, el desempeño de la conexión se deteriora.
Electrodomésticos y aparatos que interfieren
El microondas es el culpable más conocido: emite en la banda de 2,4 GHz mientras funciona. Pero no actúa solo:
- Televisores inteligentes: necesitan conexión inalámbrica para acceder a plataformas de streaming y aplicaciones. Algunos modelos utilizan la banda de 2,4 GHz, mientras que otros son compatibles con 5 GHz
- Dispositivos Bluetooth: auriculares, relojes inteligentes y teclados, comparten parte del mismo espectro
- Cámaras
- Parlantes inteligentes
- Telefónos
- Monitores
- Cerraduras
Además de estos, otros dispositivos domésticos inteligentes suelen usar la red Wi-Fi, principalmente en la banda de 2,4 GHz. La carga en la red doméstica aumenta con cada dispositivo conectado.
Otros obstáculos menos evidentes
Tener dos routers muy próximos también causa problemas: los equipos compiten por espacio en las mismas frecuencias e incrementan la interferencia. Por eso, cuando hay más de un router o repetidor en casa, es importante planificar la distribución de los aparatos.
La mayoría de los routers modernos funcionan en banda dual, operando en 2,4 GHz y 5 GHz simultáneamente. Aun así, concentrar varios dispositivos en una sola zona aumenta la congestión.
Cómo mejorar el rendimiento de la red
La medida más simple es alejar el router de electrodomésticos y equipos inalámbricos. También conviene evitar agrupar demasiados aparatos conectados en una sola área de la casa.
Usar cable de red siempre que sea posible es otra opción práctica: televisores inteligentes, consolas y computadoras compatibles con Ethernet pueden conectarse directamente al router, reduciendo el número de dispositivos que compiten por espacio inalámbrico.
La ubicación física del router es decisiva. Colocarlo en un lugar abierto, a una altura adecuada, por ejemplo en una repisa o mesa, lejos de obstáculos y electrodomésticos grandes mejora el desempeño. Cuando el router queda escondido en muebles, rodeado de objetos o muy cerca de ciertos aparatos, se reduce la cobertura.
Antes de contratar un plan de internet más rápido o cambiar el router, conviene revisar cómo están distribuidos los equipos dentro del hogar. En muchos casos, trasladar el router o alejarlo de otros dispositivos es suficiente para estabilizar la conexión.
