Un equipo de investigadores logró descifrar texto en pergaminos antiguos mediante rayos X y un software especializado, sin necesidad de abrir ni dañar los rollos. Los científicos probaron el método en copias modernas que recreaban las condiciones de los manuscritos hallados en Herculano a mediados del siglo XVIII.
El descubrimiento aprovecha una característica química específica: la tinta utilizada hace casi 2.000 años contenía plomo. Un elemento que deja marcas detectables incluso después de la carbonización causada por la erupción del monte Vesubio en el año 79 d.C.
La erupción del Vesubio sepultó ese día la ciudad bajo 20 metros de roca volcánica y ceniza y carbonizó alrededor de 2.000 papiros guardados en una villa.
Cómo el plomo revela las palabras
Douglas Seiler, investigador afiliado a la Universidad de California, encabezó el desarrollo de este método no invasivo.
El método se basa en que tanto el papiro como la tinta convencional están compuestos principalmente por carbono, por lo que los rayos X tradicionales tienen dificultad para diferenciarlos.
La presencia de plomo en la tinta antigua genera un contraste visible en las imágenes radiográficas. Antes de aplicar la técnica a los originales, el equipo fabricó pergaminos experimentales con tinta a base de plomo.
Los sometió al calor para simular el desastre volcánico y validó que el método funcionaba correctamente en esos textos de prueba.
Tecnología de rayos X combinada con software
El proceso utiliza dos tecnologías complementarias: fluorescencia de rayos X para confirmar la presencia de plomo, y tomografía de rayos X para construir imágenes tridimensionales.
Primero, los investigadores emplearon fluorescencia de rayos X, que identifica elementos químicos según cómo interactúan con la radiación. Así, confirmaron la presencia de plomo en niveles variables dentro del material carbonizado.
A continuación, utilizaron tomografía de rayos X para generar imágenes tridimensionales del interior de los rollos. Un software desarrollado específicamente para este proyecto interpretó esas imágenes y convirtió los datos en texto legible.
Con estos pasos, el equipo logró descifrar el contenido que había escrito experimentalmente en los pergaminos quemados, demostrando la viabilidad del enfoque.
Acceso sin riesgo a artefactos únicos
La ventaja decisiva de esta técnica es que permite leer los rollos sin exponerlos a daños. El equipo indicó que el procedimiento permite perfeccionar los algoritmos de detección con artefactos de valor incalculable y bajo riesgo de pérdida. El trabajo fue publicado el 16 de septiembre en la revista científica PLOS One.
En la década de 1750 se descubrieron estos pergaminos en una villa que habría pertenecido al suegro de Julio César.
Investigaciones anteriores ya habían logrado abrir digitalmente algunos pergaminos y revelar textos de filósofos antiguos, principalmente epicúreos y estoicos, además de un pasaje sobre el lugar de sepultura final de Platón.
Este avance amplía las posibilidades de rescatar y descifrar más escritos de esa biblioteca sepultada por el volcán hace casi dos milenios y permite acceder a textos que permanecieron inaccesibles durante siglos.
