¿Se puede tener un infarto sin notarlo?, síntomas que pueden pasar inadvertidos

Una persona puede atravesar un infarto silencioso sin advertirlo en ese momento y sufrir, de todos modos, un daño permanente en el corazón. El problema se inserta en una carga mundial más amplia.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las enfermedades cardiovasculares provocan cerca de 17,9 millones de muertes cada año y constituyen la principal causa de fallecimiento en el mundo. Más de 4 de cada 5 de esas muertes se relacionan con infartos y accidentes cerebrovasculares.

En Estados Unidos, la American Heart Association calcula que unos 170.000 de los 805.000 infartos que se registran cada año pasan inadvertidos. El dato permite dimensionar un problema que suele quedar fuera de las estadísticas inmediatas, precisamente porque muchas personas no llegan a asociar sus molestias con una urgencia cardíaca.

Infografía sobre el infarto silencioso con seis recuadros explicativos y la ilustración de un corazón humano sobre fondo oscuro.Un infarto silencioso ocurre cuando se interrumpe el flujo sanguíneo y se forma una cicatriz en el músculo cardíaco (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cuando se piensa en un infarto, la imagen más habitual es la de un dolor intenso en el pecho y una ambulancia camino al hospital. Sin embargo, estos episodios no siempre se presentan de manera evidente. En algunos casos, la persona descubre que tuvo un infarto meses o años después, durante un control médico realizado por otra razón.

Un infarto puede dejar una lesión aunque pase inadvertido

Un infarto ocurre cuando el flujo de sangre que llega a una parte del músculo cardíaco se reduce o se interrumpe. Sin oxígeno suficiente, ese tejido puede dañarse y formar una cicatriz. En los llamados infartos silenciosos, el problema no está en la lesión, sino en que las señales son débiles, poco habituales o no aparecen.

Persona sentada con expresión de dolor, agarrándose el pecho. Una silueta de corazón rojo brillante y una línea de ECG se superponen en su tórax.El daño en los nervios causado por la diabetes disminuye la percepción del dolor y dificulta la detección de problemas cardíacos (Imagen Ilustrativa Infobae)

“Puede causar el mismo tipo de daño permanente en el músculo cardíaco que un infarto reconocido”, explicó Elsayed Soliman, profesor de medicina cardiovascular de la Facultad de Medicina de la Universidad Wake Forest, en declaraciones recogidas por la American Heart Association.

A veces, el malestar se atribuye al estrés, al cansancio, a una indigestión o al paso de los años. Esa interpretación puede demorar la consulta, sobre todo si las molestias desaparecen sin que la persona reciba atención médica.

Síntomas de un infarto silencioso que no conviene ignorar

El dolor o la presión en el pecho pueden aparecer, pero no siempre son intensos. También pueden presentarse fatiga inusual, falta de aire, náuseas, mareos, sudoración y dolor en el cuello, la mandíbula, la espalda o los brazos.

Algunas molestias se parecen a la acidez o a una mala digestión. El neurólogo Mohamed Ridha, profesor asistente del Centro Médico Wexner de la Universidad Estatal de Ohio, señaló que esos síntomas suelen confundirse con problemas comunes de salud.

(Imagen Ilustrativa Infobae)Las molestias iniciales de un episodio cardíaco suelen atribuirse a la acidez, el cansancio o el estrés (Imagen Ilustrativa Infobae)

Esa confusión explica por qué muchas personas entienden lo ocurrido recién después. Al mirar hacia atrás, pueden recordar una jornada de agotamiento inexplicable o una dificultad para respirar que no relacionaron con el corazón.

Cuáles son los factores de riesgo de un infarto silencioso

Según la American Heart Association, los factores de riesgo de un infarto silencioso son similares a los de otros tipos de infarto:

  • Edad avanzada
  • Diabetes
  • Presión arterial alta
  • Colesterol elevado
  • Tabaquismo
  • Exceso de peso
  • Enfermedad renal crónica
  • Antecedentes familiares de problemas cardíacos
(Imagen Ilustrativa Infobae)Las manifestaciones en las mujeres incluyen con mayor frecuencia falta de aire, náuseas y molestias en la espalda (Imagen Ilustrativa Infobae)

La diabetes exige una atención especial. El daño en los nervios que puede causar la enfermedad disminuye la percepción de algunas señales de alarma, indicó Soliman. Como consecuencia, el dolor u otras molestias pueden pasar más fácilmente inadvertidos.

Las mujeres, por su parte, pueden presentar con mayor frecuencia cansancio, náuseas, falta de aire o dolor de espalda. Ridha advirtió que estas manifestaciones, menos asociadas en el imaginario común con un infarto, también pueden retrasar la consulta.

Las consecuencias pueden aparecer años después del episodio

“La ausencia de síntomas no significa ausencia de lesión”, afirmó Soliman. La lesión puede aumentar la posibilidad de insuficiencia cardíaca, accidente cerebrovascular y otros problemas cardiovasculares.

Según el especialista, las consecuencias a largo plazo de un infarto silencioso pueden ser similares a las de uno diagnosticado durante el episodio.

Hombre atlético de 40+ años con ropa deportiva azul y negra se toca el pecho, sentado en un banco. Una imagen digital de un corazón y un ECG se superpone sobre su torso.Una investigación publicada en JAMA Cardiology reveló que la mortalidad a diez años de los infartos no diagnosticados es similar a la de los episodios reconocidos (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una investigación realizada en Islandia, publicada en 2018 en la revista médica JAMA Cardiology, encontró que, 10 años después, la mortalidad de los adultos mayores que habían sufrido un infarto no reconocido era casi igual a la de quienes sí habían sido diagnosticados.

Otro estudio, difundido ese año por el Journal of the American College of Cardiology, concluyó que las personas con señales de un infarto silencioso tenían un 35 % más de riesgo de padecer insuficiencia cardíaca que aquellas sin antecedentes de lesión en el corazón.

Los estudios pueden mostrar marcas de un infarto antiguo

En muchos casos, el diagnóstico surge durante un control de rutina o una consulta por otro motivo. El electrocardiograma registra la actividad eléctrica del corazón y puede revelar señales de una lesión anterior. El ecocardiograma, que usa imágenes obtenidas por ultrasonido, permite observar si alguna zona perdió parte de su capacidad de contracción.

Las manos de un médico y de un paciente sostienen una tira de electrocardiograma sobre un escritorio con estetoscopio y bolígrafo.La resonancia magnética cardíaca y el electrocardiograma permiten identificar lesiones antiguas en el tejido del corazón (Imagen Ilustrativa Infobae)

La resonancia magnética cardíaca aporta imágenes más detalladas y puede mostrar la cicatriz que deja un episodio previo. “Permite ver directamente el tejido cicatricial de infartos anteriores”, explicó Soliman.

Estas marcas pueden seguir visibles durante años y, en algunos casos, durante toda la vida. Por eso, si una persona tuvo cansancio fuera de lo habitual, falta de aire o molestias en el pecho sin una causa clara, puede ser conveniente que lo converse con un profesional de la salud.

Ante síntomas actuales, la atención de emergencia no debe demorarse

Quien tenga dolor o presión en el pecho, falta de aire u otros síntomas que puedan indicar un infarto debe buscar atención de urgencia de inmediato.

Un hombre mayor sentado en una camilla recibe un chequeo de presión arterial de una enfermera junto a una mesa con medicamentos.El control de la presión arterial, el colesterol y la glucosa reduce la probabilidad de sufrir nuevos problemas cardíacos (Imagen Ilustrativa Infobae)

Si las molestias ya pasaron, pero existe la sospecha de que pudieron corresponder a un infarto, es aconsejable pedir un turno médico y evitar sacar conclusiones por cuenta propia. El profesional podrá revisar los antecedentes, controlar la presión arterial y evaluar los niveles de colesterol y glucosa para decidir si hacen falta estudios.

La prevención incluye una alimentación equilibrada, actividad física regular, descanso adecuado, abandono del tabaco y control del peso, el colesterol, la glucosa y la presión arterial. Según el riesgo de cada paciente, el equipo de salud puede indicar medicamentos u otras medidas para reducir la posibilidad de nuevos problemas cardíacos.

por INFOBAE

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