Un grupo de empleadas públicas se aproximaron este martes a la Asamblea Nacional para denunciar que fueron destituidas “injustamente” de su cargo por haber firmado a favor del Referendo Revocatorio.
Elba Araujo, docente de la Fundación Nacional el Niño Simón, contó que el pasado 8 de junio fue citada junto a sus compañeras, por la presidenta del organismo, Carolina Cestari, para manifestarle que “ estaban botadas” por haberles “mordido la mano a quien les daba de comer”, aseguró.

Durante la reunión, aún sin entender el injusto despido, y en un esfuerzo de las afectadas por recordarle a Cestari todo lo que habían aportado a la institución en tantos años de servicio.
La presidenta de la Fundación argumentó que, “mientras más mediocre era el profesional para ella era “mucho mejor”, porque de esta manera se prestaban como “producto de una manipulación más”, ya que “lo único que le interesaba” era que apoyaran a “la revolución”, contó Moralma Figuera, quien laboraba como enfermera en la fundación desde hace 24 años.

Por su parte, Nurka Guedes , con 23 años de servicio en el organismo y un hijo con diversidad funcional de 19 años de edad, desesperada , intentó argumentar la acción y le explicó a la funcionaria que ella firmó porque no encontraba medicamentos para su hijo, pero para Cestari “esa no era razón suficiente para traicionar a la revolución”, citó Guedes.

Asimismo, según la madre afectada, la funcionaria le garantizó que la ayudaría a conseguir los medicamentos pero sin embargo, no podía continuar en el cargo.
Además de este grupo de trabajadoras , un estimado de 40 personas, de diferentes organismos como Corpoelec, Seniat, Policía Nacional Bolivariana, también asistieron a denunciar haber sido despedidos por la misma razón, ante una reunión de la Comisión de Política Interior de la Asamblea Nacional, presidida por la diputada Delsa Solórzano.
https://youtu.be/Jes4IzOIfK0
CD
