Familiares de presos políticos se concentraron en Caracas para pedir su libertad

Familias de presos políticos y activistas se concentraron este sábado frente a El Helicoide, sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), en Caracas, para exigir la liberación de quienes permanecen detenidos en ese centro.

Las imágenes compartidas en redes sociales muestran a los manifestantes con pancartas y fotografías de los detenidos. Entre las consignas más repetidas se escuchaban: “No tenemos miedo” y “Justicia y libertad”. En las últimas semanas, los familiares han mantenido vigilias permanentes a la espera de la liberación de sus seres queridos.

La concentración se produjo luego de una convocatoria nacional realizada por el cardenal Baltazar Porras, quien invitó a la ciudadanía a solidarizarse con las familias afectadas por la detención de sus allegados por motivos políticos. Además de la oración, pidió llevar alimentos y medicinas para apoyar a quienes pernoctan frente a los recintos penitenciarios.

Estas vigilias comenzaron el 8 de enero, tras el anuncio de un proceso de excarcelaciones de presos políticos. Desde entonces, los asistentes han dormido en carpas o sobre colchones, mientras esperan información sobre el estado de sus familiares.

El viernes, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, se refirió al proyecto de ley de amnistía aprobado en primera discusión y reafirmó la necesidad de “pedir perdón y rectificar”. Durante su intervención transmitida por VTV, destacó que la norma “no se limita a la liberación de los privados de libertad”.

Según el parlamentario, la ley también debe “escuchar a las víctimas, a quienes resultaron heridos en las guarimbas, a quienes quedaron parapléjicos o cuadripléjicos por las balas de los guarimberos”.

Rodríguez enfatizó que perdonar no significa olvidar “crímenes horrendos”, como el cometido contra Orlando Figuera, fallecido tras ser atacado en las protestas antigubernamentales de 2017. “Esa ley de amnistía debe tener también artículos relacionados con la reparación de las víctimas”, afirmó, insistiendo en la solicitud de extradición a España del presunto responsable.

“Váyanse a las calles a discutir la ley de amnistía y escuchen a las víctimas, escuchen a las madres y familiares de los privados de libertad y tráigannos todas las ideas que quieran, que todas son buenas y bienvenidas para la segunda discusión de la ley”, prosiguió.

Ese mismo día, horas más tarde, Rodríguez se trasladó al centro de detención de la Policía Nacional Bolivariana en Boleíta (zona 7), donde se reunió con familiares que mantienen vigilias en el lugar. Durante el encuentro, aseguró que las excarcelaciones se concretarán la próxima semana tras la aprobación definitiva de la ley.

“Ya aprobamos la ley ayer (jueves), luego el martes hay que dar la segunda discusión y se aprueba de forma definitiva. Al estar esa ley aprobada, ese mismo día salen todos”, afirmó.

El parlamentario estuvo acompañado por el diputado Jorge Arreaza, quien presentó formalmente la iniciativa legislativa ante el Parlamento el jueves, como parte del trámite requerido para su aprobación definitiva.

Durante la visita, los familiares expusieron las condiciones de reclusión de sus allegados, denunciando falta de atención médica, presuntas irregularidades judiciales y detenciones prolongadas sin presentación ante tribunales..

“Entre el martes que viene, y a más tardar el viernes, están todos sueltos”, reiteró Rodríguez, al insistir en que van a “reparar” todos “los errores que se hayan cometido”.

En contexto 

La Asamblea Nacional aprobó por unanimidad, en primera discusión, el proyecto de ley de amnistía impulsado por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, que evaluará los casos de presos políticos desde 1999 hasta la actualidad. La iniciativa pasará ahora a consulta pública antes de la segunda y definitiva discusión.

Durante la sesión ordinaria, Arreaza aseguró que la mandataria encargada, quien asumió el poder tras la captura de Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, durante un operativo de Estados Unidos el pasado 3 de enero en Caracas, “está dispuesta a tomar las decisiones a que haya lugar para que la patria se conduzca Por los caminos de la paz y la prosperidad”.

“El reconocimiento entre las partes es fundamental. Desconocernos nos ha llevado a la satanización, a la invisibilización, al menosprecio; a no hablarnos, a no encontrarnos, al no tender puentes”, expresó. En ese sentido, abogó por “humanizar y crear (una) convivencia verdadera y sincera” a pesar de las diferencias.

El parlamentario subrayó que los hechos ocurridos el 3 de enero obligan a actuar con responsabilidad, “a sanar heridas” y a avanzar en el reconocimiento mutuo. A su juicio, el proyecto de ley de amnistía “allana los procesos que vienen encaminados a garantizar la paz y la prosperidad”.

“Construir la confianza no es sencillo, sobre todo después de tantos episodios, pero la reconstruiremos. Nosotros estamos dispuestos a construir esa confianza por el bien del pueblo venezolano, en este momento delicado para la República”, afirmó.

Arreaza consideró que los acontecimientos recientes aceleraron un proceso de madurez política y aseguró que el país “está preparado para asumir este nuevo momento y esta nueva etapa”.

El diputado precisó que el proyecto excluye de la amnistía a las personas procesadas o condenadas por violaciones graves de derechos humanos, crímenes de lesa humanidad, crímenes de guerra, homicidio intencional, corrupción y tráfico de droga.

Explicó que los primeros artículos de la iniciativa establecen los procedimientos generales para alcanzar los objetivos, mientras que el resto de los artículos definen los “hechos amnistiables” y los mecanismos para su ejecución y aplicación concreta.

No obstante, advirtió que la propuesta no debe interpretarse como una señal de debilidad ni utilizarse para “alimentar agendas ocultas, mezquindades o cálculos políticos parciales”, tanto dentro del chavismo como en la oposición.

“Que nadie confunda tampoco esta iniciativa del Ejecutivo con impunidad y cartas blancas”, enfatizó.

Por su parte, Rodríguez advirtió que el camino hacia la aprobación definitiva de la ley “estará lleno de obstáculos, de sinsabores, de posiciones adelantadas e injustas”. Señaló que será necesario “no solamente tragar grueso, tragarnos los sapos que haya que tragarse por la convivencia, por la reconciliación, la paz y el abrazo, sino también hilar fino para que no nos dejemos desviar”.

Tras la aprobación del proyecto, anunció la designación de una comisión especial encargada de conducir el proceso de consulta, presidida por Arreaza e integrada por otros 18 diputados, entre ellos Nicolás Maduro Guerra y la exministra del Servicio Penitenciario, Iris Varela, a quienes pidió actuar con celeridad.

“No tenemos mucho tiempo”, afirmó Rodríguez, al insistir en la necesidad de avanzar en un proceso de “sanación” nacional.

Asimismo, exhortó a que la consulta pública sea “profunda”, incorporando testimonios y propuestas de familiares de personas privadas de libertad, de los propios detenidos y también de las víctimas de “hechos violentos” ocurridos en los últimos años.

“Independientemente de los hechos que cometieron, me va a reconfortar cada abrazo de las personas liberadas con su madre, con su padre, con su esposa, con su familia y con sus hijos”, concluyó.