El profesor Edwuind Pérez Palmar, especialista en geografía humana de la Universidad de Los Andes (ULA) e investigador en la línea de geografía de libre mercado del Instituto de Geografía y Conservación de Recursos Naturales, sostuvo que Venezuela debe replantear su modelo de desarrollo a partir de una lectura estratégica de su ubicación geográfica y su potencial energético, tomando como referencia experiencias internacionales exitosas.
“Es interesante conocer la historia reciente de cómo se comporta la economía de las naciones en el mundo”, afirmó el académico, al mencionar casos como Israel, Emiratos Árabes Unidos y Singapur.
A su juicio, estos países han sabido interpretar “el poder que hay en la localización inteligente de su ubicación en el mapa global”, apostando por la accesibilidad a los mercados, la apertura a las inversiones privadas y el impulso decidido a la innovación y al conocimiento como pilares para generar riqueza.
Pérez Palmar enfatizó que la inversión en infraestructura es determinante para conectar territorios y dinamizar economías. «Facilita mucho el flujo del comercio, del intercambio, de la información, del capital y de las personas para poder generar sinergias económicas que se transformen en beneficios socio geográficos para las poblaciones”, explicó.
En materia energética, subrayó que “la energía es el motor del mundo” y que el petróleo puede convertirse en una herramienta de transformación estructural. “El petróleo puede traducirse, como en el caso de los países de Medio Oriente, en un poder importante para transformar la pobreza en riqueza, el atraso en desarrollo y la miseria en prosperidad”, señaló.
Recordó que Venezuela desempeñó un papel clave en la reconfiguración geopolítica global tras la Segunda Guerra Mundial y consideró que el país debe recuperar su protagonismo como nación petrolera, no solo exportando crudo, sino transformándolo y generando valor agregado.
En ese sentido, planteó la posibilidad de que el país se convierta en un nodo logístico de alcance mundial. “Venezuela, siendo un país situado en el centro de las Américas, podría transformarse en un ‘hub’ mundial con cercanía al Canal de Panamá, ofreciendo servicios de abastecimiento y reabastecimiento de combustible marítimo y aéreo a los poderes económicos que se mueven en la geografía económica global”, indicó.
El académico destacó la relevancia histórica de puertos como Guanta, La Guaira, Puerto Cabello y Maracaibo, cuyas raíces comerciales están profundamente vinculadas al Caribe. A su juicio, el fortalecimiento de estos espacios permitiría a Venezuela “capitanear las relaciones comerciales” y ubicarse en un rango de mayor jerarquía económica dentro de la macro región caribeña.
Asimismo, insistió en la necesidad de una política de equipamiento territorial amplia, que aproveche la diversidad geográfica del país. “Somos país andino, llanero, amazónico, orinoquense, atlántico y caribeño. Tenemos desiertos, montañas, una amplia red hídrica y el macizo de Guayana. Todo eso se traduce en suelos ricos para la agricultura, acceso a costas y cuencas sedimentarias con recursos energéticos”, afirmó.
Pérez Palmar también defendió la reciente reforma de la Ley de Hidrocarburos como una decisión histórica clave. “Requerimos que las grandes inversiones lleguen para movilizar, dinamizar e impulsar todo el alto potencial que como país tenemos”, expresó.
Finalmente, el profesor subrayó que cualquier transformación debe apoyarse en una revisión crítica de la experiencia histórica nacional. “La verdadera prosperidad y la verdadera fuerza de que una nación progrese está en el pensamiento individual de la persona. Solo cuando una persona piensa en la libertad de crear y recrear, esa recreación se puede convertir en innovación que se traduzca en riqueza para su país”, concluyó.
