El reconocido economista, exsenador y exdiputado Alejandro Moncada ha presentado un diagnóstico crucial sobre la situación económica y política del país, enfocándose en la necesidad de un ajuste salarial que garantice la sostenibilidad y el bienestar a largo plazo.
Moncada propone «ajuste salarial gradual anclado a estabilidad macroeconómica y levantamiento de sanciones»
Asimismo Moncada enfatiza que «cualquier incremento salarial debe ejecutarse de manera gradual y estar intrínsecamente ligado a la estabilización cambiaria y al levantamiento absoluto de las sanciones internacionales».
Según Moncada, «la clave para un ajuste salarial efectivo que no impulse la inflación reside en un marco macroeconómico robusto». Su propuesta se asienta en tres pilares fundamentales:
Estabilización Cambiaria: «Fundamental para evitar que los aumentos salariales se traducen inmediatamente en un alza de precios y una devaluación de la moneda».
Levantamiento Absoluto de Sanciones: Considerado «esencial para desbloquear flujos externos, atraer inversión y, consecuentemente, impulsar la productividad nacional».
Reformas Legislativas: Necesarias para «brindar mayor seguridad jurídica y estabilidad macroeconómica, sentando las bases para un crecimiento sostenido».
Moncada argumenta que «sólo a través de estas condiciones se podrá incrementar la productividad, generar más empleos, mejorar el ingreso real de los trabajadores y controlar eficazmente la inflación».
«La capacidad de actuar con prudencia y tomar decisiones basadas en principios racionales es vital para lograr el bien común, tanto para el sector productivo como para los trabajadores y empleados», afirmó.
El economista también reiteró su respaldo al «plan de estabilización, recuperación y transición» que, según él, se implementó en el «marco de la alianza entre el expresidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y la presidente encargada Delcy Rodríguez, reconocida por el gobierno estadounidense».
La visión de Moncada subraya que un «ajuste salarial sin un anclaje macroeconómico sólido es una medida efímera que solo agrava la espiral inflacionaria».
Su enfoque prioriza «la sostenibilidad del poder adquisitivo real sobre los aumentos nominales rápidos, buscando una solución integral que beneficie a toda la economía».
