El secretario general del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Diosdado Cabello, hizo este miércoles un llamado a la “calma, la unidad y la toma de decisiones estratégicas” dentro de las filas del chavismo en medio del escenario político actual tras la detención de Nicolás Maduro.
“El que se desespera, pierde. Calma y cordura. Además de la unidad, tener nosotros la inteligencia para actuar y tomar las decisiones adecuadas, que a veces son incómodas, pero hay que tomarlas y seguir avanzando”, expresó Cabello durante un acto en conmemoración del 4F.
Cabello aseguró que “nuestro enemigo histórico es el mismo. Es el enemigo de los pueblos, y está ahí con sus distintas formas”, en alusión a lo que considera presiones externas, particularmente de Estados Unidos.
En este sentido, hizo un llamado a la fortaleza interna del chavismo: “Mientras nos vean unidos, lo pensarán. Si nos ven, uno por aquí, otro por allá, nos van a comer uno a uno. No va a quedar nadie. Ninguno de nosotros”.
Cabello también hizo mención al ataque estadounidense del 3 de enero de 2026 que culminó con la captura del entonces presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, señalando la «resiliencia del pueblo venezolano ante episodios de violencia y terrorismo».
«El terror que vivieron nuestros niños aquel día debe enseñarnos lo que significa esa amenaza. Personas que estaban acostadas en su casa y les cayó una bomba, y los asesinó”, afirmó, en referencia a los bombardeos y operaciones militares que precedieron a la captura de Maduro por fuerzas de Estados Unidos.
El líder del PSUV agradeció además a los militantes que han mantenido la «unidad y el compromiso del partido». “Vengo a dar las gracias a estos hombres y mujeres que ese día dejaron todo, se echaron el miedo a la espalda y salieron a luchar”.
Las declaraciones se produjeron en el marco de la conmemoración del golpe de Estado del 4 de febrero de 1992, liderado por el entonces teniente coronel Hugo Chávez y el Movimiento Bolivariano Revolucionario 200 (MBR-200). La acción se desplegó en Caracas, Maracaibo, Valencia y Maracay.
Las tropas secuestraron al gobernador del Zulia, Oswaldo Álvarez Paz, y atacaron el Palacio de Miraflores, aunque el intento de toma del poder fue frustrado. Tras conocer la imposibilidad de capturar Caracas, Chávez emitió su histórico mensaje: “Compañeros: lamentablemente, por ahora, los objetivos que nos planteamos no fueron logrados en la ciudad capital”, conocido como el famoso “por ahora”.
