La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, aseguró este martes que el país ofrece «garantías, seguridad jurídica y estabilidad política» para atraer inversiones, en medio de un proceso de reformas legales orientadas a fortalecer el entorno económico.
Durante un encuentro con empresarios, Rodríguez afirmó que Venezuela es “un buen lugar para invertir” y que existen condiciones para que las inversiones puedan desarrollarse a corto, mediano y largo plazo.
En ese sentido, insistió en que los inversionistas cuentan con «certeza jurídica, estabilidad y tranquilidad, tanto en el sector de hidrocarburos como en áreas como la minería».
La funcionaria explicó que el Gobierno ha impulsado cambios normativos para mejorar el clima de negocios, destacando la reciente reforma de la Ley de Hidrocarburos. Asimismo, mencionó los contratos de participación productiva, que, según indicó, permitieron inversiones cercanas a 1.000 millones de dólares y la recuperación de unos 200.000 barriles de producción petrolera.
Asimismo, señaló que el nuevo marco legal incluye un régimen fiscal «más flexible y condiciones diferenciadas para incentivar inversiones en campos nuevos, con el objetivo de facilitar una recuperación más rápida del capital invertido».
Rodríguez también dijo que el Ejecutivo prevé aprobar pronto la ley de minas, que incorporará estándares internacionales y esquemas fiscales más atractivos para los inversionistas. Indicó que Venezuela cuenta con importantes reservas de oro, bauxita y diamantes, lo que representa oportunidades para el desarrollo del sector.
En su intervención, reiteró que el país busca no solo aprovechar sus reservas energéticas, sino convertirse en una potencia productora de petróleo y gas, destacando el potencial del sector como motor de crecimiento económico.
En paralelo, destacó la importancia de fortalecer alianzas con el sector privado nacional, señalando que existen cámaras empresariales organizadas por sectores que pueden facilitar asociaciones con inversionistas extranjeros y contribuir al impulso de la industria local.
Rodríguez también abordó el impacto de las sanciones internacionales, afirmando que estas afectan no solo a Venezuela, sino también a los inversionistas, al limitar la previsibilidad de los negocios. En ese sentido, sostuvo que las licencias temporales no ofrecen la certidumbre necesaria para proyectos a largo plazo y abogó por la eliminación de estas restricciones.
Finalmente, informó que una delegación venezolana viajará a Washington en los próximos días para iniciar una nueva etapa de diálogo diplomático, con el objetivo de construir relaciones bilaterales más sólidas que favorezcan la inversión y la cooperación económica.
