El ministro de Defensa, Gustavo González López, afirmó este martes que el alto mando militar respalda el acuerdo petrolero alcanzado entre Venezuela y Estados Unidos, al considerar se trata de una decisión para avanzar hacia la «paz», sin que ello implique una «subordinación».
González López hizo estas declaraciones después de reunirse con la mandataria encargada, Delcy Rodríguez, en el Palacio de Miraflores.
«Transformar una diferencia política en un acuerdo de cooperación económica es solamente una decisión de ir a la paz, no es una subordinación. Estamos completamente de acuerdo, apoyamos todas las decisiones de nuestra comandante en jefe (Delcy Rodríguez) para lograr la prosperidad y el bienestar que veremos próximamente en el país», afirmó.
El ministro sostuvo que el convenio generará «mayor empleo» y producción. «Si ustedes me preguntaran (por) este acuerdo en una sola palabra esto es prosperidad y bienestar para el país, igual que para nosotros», expresó.
El acuerdo entre Caracas y Washington fue anunciado el pasado viernes y contempla que Estados Unidos obtenga el «control mayoritario» de más de 65.000 millones de barriles de reservas probadas de petróleo venezolano.
El convenio se concretó casi ocho meses después del acercamiento entre el Gobierno de Delcy Rodríguez y la Administración de Donald Trump, luego de la captura de Nicolás Maduro en enero pasado.
Rodríguez explicó el sábado que el acuerdo contempla el desarrollo de 17 campos considerados estratégicos, con un «potencial probado de 65.000 millones de barriles de petróleo». También señaló que, tomando como referencia un precio de 65 dólares por barril, Venezuela podría recibir 209.335 millones de dólares en virtud del convenio.
Más temprano, la Asamblea Nacional (AN) aprobó un proyecto de acuerdo en respaldo al convenio energético.
Durante una sesión extraordinaria del Parlamento, el diputado Miguel Pérez Abad calificó el pacto como «el más importante de los últimos 100 años» en Venezuela, debido a sus implicaciones y alcance.
Pérez Abad señaló que el objetivo es transformar a Venezuela «en una verdadera potencia energética» y enfatizó que, para ello, se requieren «inversiones y nuevas tecnologías».
El parlamentario aseguró que el petróleo continuará siendo patrimonio de Venezuela y afirmó que el acuerdo permitirá incorporar nuevas tecnologías para que Venezuela vuelva a competir en un mercado energético que ha experimentado «cambios determinantes».
Entre los beneficios que, según Pérez Abad, generará el convenio para el país, mencionó la creación de aproximadamente 3,6 millones de empleos directos e indirectos, el fortalecimiento del bolívar y mayores reservas internacionales como consecuencia de las inversiones.
«Eso nos va a permitir dos cosas: estabilizar el tipo de cambio y declinar la inflación que viene muy aparejada con el recalentamiento de los ajustes cambiarios», afirmó.
