Trump visita a la amiga y euroescéptica Polonia por 80 aniversario de invasión nazi

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El presidente estadounidense Donald Trump dará un discurso el domingo en Polonia para recordar el 80 aniversario del inicio de la Segunda Guerra Mundial, una visita que confirma las buenas relaciones entre Varsovia y Washington, en contraste con los vínculos más fríos de ambos países con la UE.

Es la primera vez que un presidente de Estados Unidos conmemora en Polonia el estallido del conflicto que dejó 50 millones de muertos, entre ellos seis millones de polacos, la mitad de los cuales judíos víctimas del Holocausto perpetrado por los nazis alemanes.

Ni el presidente francés Emmanuel Macron ni la canciller alemana Angela Merkel asistirán a las ceremonias en Varsovia. Tampoco el presidente ruso Vladimir Putin, quien no fue invitado, ya que Polonia decidió convocar a los países miembros de la OTAN, la UE y la Asociación Oriental, a las cuales no pertenece Moscú.

Trump, que tiene previsto llegar a Varsovia el sábado por la noche, continuará su estadía el lunes para una visita oficial a Polonia. Tenía la intención de viajar luego a Dinamarca, pero decidió anular ese viaje tras enterarse que Copenhague se negaba a vender Groenlandia a Estados Unidos.

Se trata del más reciente de varios incidentes entre la Unión Europea y el presidente estadounidense, que se enfrenta con Bruselas por varias cuestiones, como el comercio internacional o las relaciones con Irán.

– Temas de fricción –

Los conservadores que gobiernan Polonia también tiene varios puntos de fricción con la UE, entre ellos las controvertidas reformas de su sistema judicial.

«Como el gobierno polaco está en dificultades con la UE, se esfuerza en acercarse a Estados Unidos. Y, en ese sentido, es recíproco», dijo a la AFP el analista político Marcin Zaborowski.

«Trump ama a la gente que lo ama, y la actual dirigencia polaca lo adora. El gobierno polaco aprecia también ser tratado como socio cercano del país más poderoso del mundo. Ser amigo de Trump permite ahuyentar la impresión de aislamiento internacional», agrega este experto en relaciones transatlánticas.

– Presidente ucraniano –

El 23 de agosto de 1939, la Alemania nazi y la Unión Soviética comunista firmaron el pacto Ribbentrop-Molotov, que incluía un anexo secreto sobre el reparto de Europa del Este entre Berlín y Moscú.

La agresión alemana comenzó el 1º de septiembre con los bombardeos naval a la guarnición de Westerplatte en la costa del Báltico y aéreo a la pequeña ciudad de Wielun.

El domingo entre las cuatro y cinco horas de la mañana, los presidentes polaco Andrzej Duda y alemán Frank-Walter Steinmeier participarán en una ceremonia en Wielun, mientras que el primer ministro polaco Mateusz Morawiecki y el vicepresidente de la Comisión Europea Frans Timmermans estarán en Westerplatte.

El 3 de septiembre de 1939, Francia y Gran Bretaña, aliados de Polonia, declararon la guerra a Alemania, pero sin lanzar operaciones importantes. El 17 de septiembre, la URSS atacó el este de Polonia.

La colaboración entre nazis y soviéticos terminó con el ataque de Hitler a la URSS el 22 de junio de 1941. La guerra continuó entre los Aliados, a los que se sumaron la URSS y Estados Unidos, y el Eje germano-italo-japonés, derrotado finalmente en 1945.

Según la presidencia polaca, unas cuarenta delegaciones extranjeras asistirán a las ceremonias del domingo, la mitad de ellas encabezadas por jefes de Estado.

Uno de los presentes será el presidente ucraniano Volodimir Zelenski. La posición de Ucrania fuera de la zona de influencia de Moscú es considerada en Varsovia como importante para la seguridad de Polonia.

– Contratos militares –

Unos cinco mil militares estadounidense están desplegados en Polonia junto a otros soldados de la OTAN.

En junio pasado, Trump anunció el envío a Polonia de mil soldados adicionales. Durante su visita, podría precisar qué misión tendrán asignada.

Estados Unidos, que ya cerró varios contratos de venta de armas con Polonia, querría agregar los cazas F-35, señala Zaborowski.

Una sombra sobrevuela las relaciones entre Varsovia y Washington: el apoyo del Senado de Estados Unidos a las reivindicaciones sobre los bienes de víctimas judías del Holocausto en Polonia.

El gobierno polaco considera que la cuestión está cerrada y que la «ley 447» votada por el Congreso estadounidense que pide al secretario de Estado seguir este tema no tendrá ningún efecto real en Polonia. AFP