Trump sobre Cuba: «Puedo liberarla o tomarla; creo que puedo hacer con ella lo que quiera»

El presidente estadounidense, Donald Trump, expresó sus intenciones de tomar Cuba. Así lo manifestó este lunes durante una alocución desde el Despacho Oval de la Casa Blanca.

«Creo que tendré el honor de tomar Cuba. Sería estupendo. Un gran honor. Puedo liberarla o tomarla; creo que puedo hacer con ella lo que quiera», afirmó el mandatario en diálogo con periodistas.

Trump aseveró que en este momento la isla es «una nación muy débil». «No tienen dinero, no tienen voluntad, no saben nada», afirmó. Asimismo, se refirió a que ha sido gobernada por líderes «muy violentos», mencionando a Fidel Castro y a su hermano Raúl. «Extremadamente violentos. Así es como gobernaban. Recurrieron a la violencia, pero mucha gente quería volver», añadió.

Al mismo, tiempo el mandatario estadounidense halagó al país insular y sus habitantes. Se refirió a él como una «isla preciosa» y con un «paisaje bonito», y a los cubanos como «gente estupenda». Señaló que conoce a «muchísimos» de ellos, cuyas familias se encuentran en EE.UU. y desean regresar a su país.

«Quieren volver, muchos cubanos habrían dicho que les encantaría regresar. Cuba tiene su propio encanto, con su turismo y todo lo demás. Es una isla maravillosa, con un clima estupendo», continuó.

Eludió la diplomacia al ir a la guerra con Irán. Ahora pide ayuda a China y a otros

El presidente estadounidense Donald Trump confió en su instinto y prácticamente eludió la coordinación diplomática mientras tomaba la decisión de lanzar ataques contra Irán, junto con Israel. Pero ahora, con las consecuencias económicas y geopolíticas de la guerra desarrollándose rápidamente, está presionando a aliados y otras potencias internacionales para que ayuden a limpiar el desastre.

Trump dice que ha pedido a una media docena de países que envíen buques de guerra para reabrir el estrecho de Ormuz, una importante vía marítima por la que cruza una quinta parte del petróleo comercializado en el mundo. Hasta ahora, ninguno se ha comprometido. Trump incluso indicó que usaría su viaje largamente planeado a China para presionar a Beijing a ayudar con una nueva coalición destinada a que el tráfico de petroleros vuelva a circular por el estrecho, una idea que su secretario del Tesoro de Estados Unidos posteriormente minimizó.

“Alentamos firmemente a otras naciones cuyas economías dependen del estrecho mucho más que la nuestra… queremos que vengan y nos ayuden con el estrecho”, dijo Trump en la Casa Blanca el lunes, enumerando a Japón, China, Corea del Sur y varios países de Europa como ejemplos. El mandatario asegura que el canal de navegación no es algo que Estados Unidos necesite debido a su propio acceso al petróleo.

Es el tipo de intimidación para impulsar a la acción que ha asegurado victorias clave de política exterior para el presidente republicano en su segundo mandato, como lograr que casi todos los países de la OTAN aumentaran su gasto en defensa el año pasado después de que pasó años acusando a los aliados de aprovecharse de la generosidad estadounidense, y usar aranceles para extraer inversiones y concesiones de socios comerciales.

Pero con los precios del petróleo disparándose y Oriente Medio sacudido por la violencia, hay poca inclinación de otros países a atender el llamado de Trump.

China no se compromete. Francia es un tal vez para escoltar barcos cuando “las circunstancias lo permitan”. Es poco probable que Gran Bretaña envíe un buque de guerra.

A juicio de Trump, esta falta de apetito por ayudar a asegurar el estrecho confirma sus sospechas sobre los beneficios de trabajar con otros países, porque “si alguna vez necesitáramos ayuda, no estarían ahí para nosotros”.

“Siempre he sentido que esa era una debilidad de la OTAN”, expresó Trump el lunes. “Acudíamos a protegerlos, pero siempre dije que cuando se necesitara, ellos no nos protegerán” .

Sin embargo, no mucho después, Trump insistió en que Estados Unidos no necesitaba ayuda de nadie porque “somos la nación más fuerte del mundo”.

Casa Blanca: Trump tiene “razón” al exigir ayuda con Ormuz

No obstante, la campaña de presión desde la Casa Blanca continúa.

Cuando se le preguntó por qué otras naciones que no fueron consultadas ni estuvieron involucradas deberían poner a sus tropas en peligro para asegurar el estrecho de Ormuz, la principal portavoz de Trump argumentó que otros países se estaban beneficiando directamente del intento de Trump de desarmar al régimen iraní.

“Esto es algo con lo que no sólo Estados Unidos sino todo el mundo occidental ha estado de acuerdo durante muchos, muchos años”, dijo a los periodistas el lunes la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.

Por separado, Trump señaló en una entrevista el domingo con el Financial Times que “nos gustaría saber” antes de la cumbre a finales de marzo en Beijing si China ayudará a asegurar el estrecho debido a su dependencia del petróleo de Oriente Medio, y agregó: “Podríamos retrasarla”.

Sin embargo, cancelar la visita cara a cara con el presidente chino Xi Jinping podría tener sus propias consecuencias económicas importantes, ya que las relaciones entre las dos economías más grandes del mundo son tensas por los aranceles y otros temas. En una entrevista con CNBC el lunes, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, dijo que cualquier retraso no se debería a disputas sobre el estrecho y exhortó explícitamente a los inversionistas a no reaccionar negativamente si Trump pospone su viaje.

“Si la reunión por alguna razón se reprogramara, se reprogramaría por cuestiones logísticas”, señaló Bessent desde París, donde se reunió con el viceprimer ministro chino He Lifeng para una nueva ronda de conversaciones comerciales que pretendían allanar el camino para el viaje.

En Beijing, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Lin Jian, no respondió directamente a las preguntas sobre el llamado de Trump a ayuda externa en el estrecho. Señaló el impacto en el comercio de bienes y energía y repitió el llamado de su gobierno a poner fin a los combates.

Hasta ahora, nadie acepta el llamado de Trump a una coalición para asegurar Ormuz

En los primeros días del conflicto con Irán, Trump había dicho que buques de la Marina de Estados Unidos escoltarían a los petroleros a través del estrecho, que conecta el Golfo Pérsico con el golfo de Omán, y restó importancia a la amenaza que representaba Irán. Pero, a medida que los precios del petróleo se dispararon, él y su gobierno se han visto obligados a considerar nuevas opciones, incluida la idea, planteada este fin de semana, de que otros países se sumen al esfuerzo con sus propios buques de guerra.

Trump dijo a los periodistas que ha pedido a unos siete países que participen en una coalición que ayudaría a los petroleros a navegar por el estrecho de Ormuz, que Irán dice que sólo está cerrado para Estados Unidos, Israel y sus aliados.

Además de China, Japón y Corea del Sur, Trump ha hecho llamados de ayuda a Gran Bretaña y Francia.

El primer ministro Keir Starmer dijo el lunes que Gran Bretaña está trabajando con aliados en un plan para reabrir el estrecho de Ormuz, pero “no se dejará arrastrar a la guerra más amplia”.

Gran Bretaña está discutiendo con Estados Unidos y aliados en Europa y el Golfo Pérsico la posibilidad de usar drones cazaminas que el Reino Unido tiene en la región, dijo Starmer. Pero indicó que es poco probable que Gran Bretaña envíe un buque de guerra.

Otros países están igualmente reacios a involucrarse.

La ministra de Transporte de Australia, Catherine King, dijo a la Australian Broadcasting Corp. el lunes que “no enviaremos un barco al estrecho de Ormuz”, aunque no estaba al tanto de tal solicitud de Estados Unidos.

El ministro italiano de Relaciones Exteriores, Antonio Tajani, dijo a los periodistas en Bruselas el lunes que, si bien Italia respalda reforzar las misiones navales de la UE en el mar Rojo , “no creo que estas misiones puedan ampliarse para incluir el estrecho de Ormuz”.

El gobierno de Trump minimiza los picos del precio del petróleo

La guerra en Irán ha hecho que el precio del petróleo se dispare, lo que ha elevado lo que los estadounidenses pagan en la gasolinera, justo cuando empieza a ganar fuerza la campaña para las elecciones de medio mandato.

Bessent minimizó el impacto de la guerra en los precios del petróleo y acusó a los medios de comunicación de “tratar de convertirlo en alguna crisis que no lo es”. Haciendo eco a Trump, el secretario insistió en que los precios bajarán después de que termine el conflicto.

“No sé cuántas semanas serán, pero del otro lado de esto, el mundo será más seguro, y estaremos mejor abastecidos”, expresó Bessent en CNBC.

China, que enfrenta sus propias presiones económicas, recientemente redujo ligeramente su meta de crecimiento para 2026 a entre 4,5% y 5%, su crecimiento proyectado más lento desde 1991, lo que significa que interrupciones prolongadas en el estrecho también podrían tener impactos a largo plazo para Beijing.

En la Casa Blanca el lunes, se le preguntó a Trump qué le han dicho sus asesores sobre cuánto tiempo se mantendrán altos los precios de la gasolina.

Trump desestimó la pregunta, mostrando una vez más que en última instancia confía en sus propios instintos.

“No necesito asesores para que me digan eso”, dijo. “Sé lo que es”.