Al menos 68 personas han muerto y más de 180 han resultado heridas al chocar este miércoles dos trenes- un AVE y un Iryo- y desprenderse varios vagones por un terraplén en Urda, Toledo. Es el último balance mientras siguen las tareas de rescate en el segundo accidente ferroviario de alta velocidad con víctimas mortales en España este año y uno de los más graves de todos los registrados en la red española.
La primera hipótesis del Gobierno apunta a un error humano, después de que el Centro de Control de Adif haya ordenado al tren AVE reanudar la marcha cuando el convoy de Iryo aún estaba detenido en la misma vía, lo que ha provocado la colisión.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha comparecido desde el lugar del accidente donde ha dicho que «no es asumible para un país como España sufrir dos accidentes de alta velocidad» en un año, para añadir: «Vamos a llegar hasta el final y si ha habido negligencias se responderá con contundencia».
Sánchez ha asegurado que se tomarán todas las medidas que se consideren oportunas para «reconstruir» la confianza en el sistema ferroviario de alta velocidad español y garantizar «aún más» la seguridad de los viajeros.
Eran las 8:54 de la mañana cuando se producía el choque entre ambos trenes- el AVE embiste al Iryo-, que cubrían el trayecto Madrid-Sevilla, en el punto kilométrico 118. El AVE había salido a las 8:00 horas de la estación de Atocha con 378 pasajeros y tenía prevista su llegada a la de Santa Justa a las 10:39, mientras que el Iryo ha partido a las 7:54 con 147 viajeros y estimaba llegar a la estación sevillana a las 10:46.
Puente ve «inexplicable» la decisión de reanudar la marcha con aviso rojo
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha comparecido al filo de las 15:00 horas para explicar que en torno a las 8:30 se ha producido la caída del sistema de seguridad LZB «como consecuencia de un fallo de comunicación de tres ordenadores de la red en un tramo de 63 kilómetros» y, posteriormente, el centro de control de Adif ha tomado la decisión de reanudar la marcha «con un tren detenido y una señal roja a la entrada de la estación Urda».
El ministro añade que es «inexplicable» que en esas circunstancias se tomara la decisión de que el AVE reanudara la marcha «con normalidad». «Esa es la decisión errónea que se toma desde el centro de control y es el origen del accidente», ha dicho, para añadir que un accidente por alcance en la red ferroviaria española es «un accidente verdaderamente inverosímil».
Cuando el maquinista retoma la marcha del AVE, recorre unos 25 kilómetros entre las 8.36 horas y las 8.53 horas, y se produce accidente al embestir un Iryo que estaba en la vía.
Cabe destacar que el sistema de seguridad LZB sólo funciona ya en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla porque en el resto ya está instalado el más moderno ERTMS.
Puente ha asegurado que no está pensando en él, tras ser preguntado por si dimitirá como consecuencia del accidente ferroviario y ha añadido que de lo que se está ocupando es de «esclarecer» el siniestro.
83 heridos, hospitalizados en C-La Mancha y Madrid
Ha sido el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, quien ha informado a mediodía de que los servicios de emergencia habían confirmado el fallecimiento de 68 personas en el accidente- 24 del tren AVE y 44 del tren Iryo. No se descarta que al mover los vagones aparezcan más personas fallecidas.
El balance de atendidos a las 20:00 es de 183 personas heridas, 107 hospitalizadas en Castilla-La Mancha y 76 en la Comunidad de Madrid. Page ha confirmado que todos los heridos están identificados.
La Delegación del Gobierno en Castilla-La Mancha ha informado de que las víctimas mortales están siendo trasladadas al Instituto de Medicina Legal de Toledo.
Un total de 724 efectivos de la Guardia Civil, Unidad Militar de Emergencias (UME) y Protección Civil siguen trabajando en el lugar del accidente ferroviario de Urda, donde se ha instalado un Puesto de Mando Avanzado y oficinas de atención al ciudadano. La Guardia Civil ha establecido además diferentes oficinas para que acudan los familiares de primer grado de las víctimas del accidente ferroviario en Toledo, Córdoba, Sevilla y Madrid.
El principal objetivo del despliegue es la localización urgente y el rescate de personas atrapadas, así como la estabilización del entorno mediante la apertura de vías de acceso y la retirada de elementos ferroviarios de gran tonelaje.
El Servicio de Criminalística del cuerpo está realizando, mediante drones, una nube de puntos fotográficos para formar un escenario en 3D de la zona con el fin de reconstruir el accidente y conocer las posibles causas del mismo, ha informado el instituto armado.
Renfe ha activado el gabinete de crisis y habilitado el teléfono 900 101 020, dentro del Plan de Asistencia a las Víctimas de Accidentes Ferroviarios y sus Familiares. Lo mismo ha hecho Iryo con el 900 001 403 para consultar información y recibir asistencia relacionada con el accidente. Por su parte, el 112 ha habilitado el 900 122 112.
