La nominación, impulsada por el presidente Donald Trump, fue ratificada con una votación de 54 a 45, en una decisión marcada por divisiones partidistas
El Senado de Estados Unidos aprobó la designación del republicano Markwayne Mullin como nuevo secretario de Seguridad Nacional, en sustitución de Kristi Noem, destituida tras una ola de críticas por las políticas migratorias del gobierno.
La nominación, impulsada por el presidente Donald Trump, fue ratificada con una votación de 54 a 45, en una decisión marcada por divisiones partidistas, informa Associated Press.
Mullin, senador por Oklahoma y aliado cercano de Trump, asume el cargo en un momento complejo para el Departamento de Seguridad Nacional, en medio de tensiones por la política de deportaciones masivas y un estancamiento presupuestario que afecta el funcionamiento de agencias clave.
Desde febrero, la falta de financiamiento ha provocado retrasos en aeropuertos del país, luego de que trabajadores de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) se negaran a laborar sin pago. Como medida de contingencia, el gobierno ordenó a agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) reforzar la seguridad aeroportuaria.
Durante su audiencia de confirmación, Mullin aseguró que su prioridad será estabilizar la agencia y reducir su exposición mediática. “Puedo tener diferencias con muchos, pero como secretario protegeré a todos”, afirmó.
Sin embargo, su nombramiento generó críticas tanto de demócratas como de algunos republicanos. El senador Rand Paul cuestionó su carácter y votó en contra, mientras que legisladores demócratas expresaron dudas sobre su independencia, al considerarlo alineado con la agenda migratoria de Trump.
Uno de los principales retos que enfrentará será destrabar el financiamiento del departamento. Los demócratas exigen cambios en los operativos migratorios, incluyendo que los agentes se identifiquen, eviten acciones en lugares sensibles como escuelas y hospitales, y utilicen órdenes judiciales para ingresar a viviendas.
En ese sentido, Mullin adelantó que podría exigir el uso de órdenes firmadas por jueces en la mayoría de los casos, lo que representaría un ajuste frente a las prácticas actuales del ICE.
El nuevo secretario también deberá abordar la gestión de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), cuestionada por retrasos en la respuesta a desastres naturales durante la administración anterior. Mullin indicó que planea revertir medidas que, según críticos, ralentizaron la asistencia.
A pesar de algunos matices, se espera que Mullin mantenga la línea política de la Casa Blanca, en un contexto donde el gobierno enfrenta presiones para cumplir su promesa de deportar hasta un millón de personas al año.
